En una entrevista con la Revista SEMANA, Omar Yépes, quien presidió el Partido Conservador, lanzó una crítica directa contra el senador Iván Cepeda por sus declaraciones frente al presidente Abelardo de la Espriella. Según Yépes, al líder del petrismo “se le fueron las luces” al pronunciarse sobre el actual gobierno, en el contexto de la propuesta de desobediencia civil que ha generado discusión nacional.
La frase de Yépes se conoce el mismo día en que el tema de la desobediencia civil volvió al centro del debate público. El término ha sido usado por distintos sectores como una forma de protesta frente a decisiones del Gobierno nacional, aunque la Constitución y la jurisprudencia colombiana lo enmarcan como una figura excepcional en estados de inconstitucionalidad.
Yépes también fue más allá en su lectura del momento político. En el diálogo con SEMANA planteó que “no se descarta que la izquierda esté cocinando un nuevo estallido social”. La expresión remite al Paro Nacional de 2021, una de las jornadas de movilización más prolongadas de los últimos años y que dejó como saldo hechos de violencia, bloqueos y una profunda crisis institucional.
El exdirigente conservador habló desde su experiencia como jefe de uno de los partidos históricos de Colombia. El Partido Conservador fue una de las colectividades tradicionales que se fusionó con otras fuerzas para conformar lo que hoy es el Partido Conservador Colombiano, con presencia en todas las regiones del país.
En la misma entrevista, Yépes relacionó su advertencia con la figura de Cepeda, uno de los rostros visibles de la oposición al actual gobierno. Para el exdirectivo conservador, las declaraciones del senador reflejan un clima de polarización que, según su lectura, podría derivar en nuevas jornadas de protesta.
La postura de Yépes contrasta con la de quienes defienden la movilización social como un derecho ciudadano. Tanto la Corte Constitucional como distintos organismos de derechos humanos han reconocido la protesta pacífica como una herramienta legítima de participación, siempre que se ejerza sin violencia.
El intercambio de declaraciones ocurre en un momento sensible para la gobernabilidad. La propuesta de desobediencia civil, mencionada por Yépes, ha sido interpretada por distintos analistas como un llamado a la resistencia frente a medidas del Gobierno nacional, en un país con fuerte tradición de movilización.
Por ahora, desde el Pacto Histórico y el entorno de Cepeda no se ha registrado, según la información disponible, una respuesta formal a las declaraciones de Yépes. El Gobierno nacional tampoco ha comentado públicamente las palabras del exdirigente conservador, recogidas por SEMANA.
Queda por ver si la controversia escala en los próximos días. Sectores políticos, analistas y medios estarán atentos a nuevas reacciones, en un escenario donde las declaraciones cruzadas suelen anteceder movidas dentro del Congreso y en la opinión pública.
