La bancada de partidos de izquierda en el Congreso de Colombia, liderada por el senador Iván Cepeda, anunció que no asistirá a la ceremonia de posesión del nuevo presidente, Abelardo de la Espriella. La información fue reportada por NTN24 y sitúa el hecho a pocas horas de la finalización del mandato del actual jefe de Estado.
El bloque opositor perdió las elecciones frente al candidato que asumirá la jefatura del Estado, según describe la fuente. En el ámbito legislativo colombiano, la asistencia o el boicot a la posesión presidencial es un gesto político con tradición: las bancadas suelen usarlo para expresar respaldo, distancia o rechazo hacia el gobierno entrante.
El anuncio coincide con unas declaraciones del presidente saliente Gustavo Petro, que advirtió sobre el riesgo de una "guerra civil" tras la llegada de De la Espriella a la Casa de Nariño, según NTN24. Esa advertencia añade tensión al clima político y eleva el perfil del inédito ausentismo anunciado por la bancada de Cepeda.
Iván Cepeda es una de las figuras más visibles de la izquierda colombiana en el Congreso y suele actuar como portavoz del bloque. Su decisión de no acudir a la posesión se interpreta en el plano político como un repúblico gesto de deslegitimación del nuevo Gobierno, aunque en lo protocolario no impide que la ceremonia se realice con los demás invitados.
La ceremonia de transmisión de mando presidencial es un acto formal previsto en la Constitución, que se cumple en presencia de las altas cortes, los presidentes del Congreso, el cuerpo diplomático y los invitados especiales. La ausencia de una bancada parlamentaria es un hecho inusual en la historia reciente del país y suele quedar registrada como nota política más que como incidente institucional.
En el terreno electoral, la derrota de la coalición de Cepeda cierra un ciclo de cuatro años del Gobierno de Petro. El nuevo presidente Abelardo de la Espriella, ganador del proceso comicial, enfrenta así su primer día en el cargo con una oposición organizada que ya marcó distancia simbólica desde el inicio.
Para la ciudadanía, el momento genera preguntas sobre la gobernabilidad que tendrá De la Espriella y sobre los canales de diálogo que se abrirán con las fuerzas que perdieron la elección. La decisión de la bancada, por ahora, no impide acuerdos legislativos futuros, pero sí marca el tono del primer encuentro formal entre Ejecutivo y Congreso bajo el nuevo mandato.
Quedan dos frentes abiertos en el corto plazo. El primero es la lectura pública de las palabras de Petro sobre "guerra civil", que serán tema obligado en los próximos pronunciamientos de la oposición y del nuevo Gobierno. El segundo es si otras fuerzas políticas se sumarán al ausentismo o si, por el contrario, asistirán para preservar la institucionalidad de la jornada de transmisión de mando.
