El Gobierno colombiano firmó cuatro decretos que reglamentan distintos aspectos de la reforma laboral aprobada en el Congreso. La expedición se da a pocas horas de la segunda vuelta presidencial, prevista para el domingo, en la que los ciudadanos elegirán entre Abelardo De la Espriella e Iván Cepeda. El Colombiano reportó que los textos ya aparecen publicados en el Diario Oficial.
Una reforma laboral modifica las reglas que rigen la relación entre empleadores y trabajadores, desde la jornada hasta la contratación y los derechos sindicales. En Colombia, el trámite de una reforma de este tipo suele pasar por el Congreso y luego requiere decretos reglamentarios del Ejecutivo para entrar en vigencia. Sin esos decretos, muchos de los cambios aprobados pueden quedar sin aplicación práctica.
La reforma laboral a la que se refieren los decretos fue impulsada por el gobierno saliente como una respuesta a demandas de organizaciones sindicales y de trabajadoresinformales, que pedían cambios en materia de recargo nocturno, estabilidad laboral y formalización. Los decretos firmados ahora buscan precisar cómo se aplican esos cambios en sectores específicos de la economía.
Cada uno de los cuatro decretos tendría un alcance diferente, según la línea general de la reglamentación de una reforma amplia: regularían puntos como la jornada laboral, el trabajo diurno y nocturno, los contratos y la protección a ciertos grupos de trabajadores. El Colombiano no detalla en el extracto cuáles fueron los temas exactos de cada decreto, por lo que se espera que el contenido completo se difunda en los próximos días.
Para los trabajadores, la expedición de los decretos significa que las nuevas reglas podrían empezar a aplicarse más pronto que tarde en aspectos concretos como la reducción de la jornada, el pago de horas extra y los recargos. Para los empleadores, implica un proceso de actualización de sus políticas internas y de sus nóminas. Para los colombianos en general, abre un período de transición en el que será necesario conocer cómo cambian los derechos y las obligaciones laborales.
El momento de la firma no pasó desapercibido porque ocurre a pocas horas de que los votantes acudan a las urnas. Una reforma laboral es un tema sensible para amplios sectores de la población, en particular para quienes dependen de un empleo formal o están buscando engancharse a uno. La decisión del Ejecutivo de expedir los decretos en este momento puede interpretarse como un intento de dejar la reglamentación lista antes de un eventual cambio de administración.
La transición de gobierno en Colombia suele traer debates sobre la continuidad o la modificación de las normas que deja la administración saliente. En este caso, los decretos recién firmados quedarían como una base que el próximo gobierno podría ajustar, derogar o mantener, dependiendo del resultado electoral y del enfoque que le imprima a la política laboral.
Queda por conocer el contenido detallado de los cuatro decretos, los plazos de entrada en vigencia que establecen y los sectores específicos a los que aplica cada uno. También se espera la reacción de centrales obreras, agremiaciones de empleadores y representantes de los trabajadores informales, que suelen ser los principales interlocutores en la implementación de cambios laborales en Colombia.
