El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció durante una declaración pública que su gobierno romperá relaciones diplomáticas con los regímenes de Cuba y Nicaragua. La información fue reportada por NTN24, que registró las palabras del mandatario electo sobre este giro en la política exterior del país.
Además del rompimiento con Cuba y Nicaragua, De la Espriella informó que unificará las oficinas consulares y diplomáticas que Colombia mantiene en Francia e Italia. En esos países ya funcionan representaciones permanentes ante organismos multilaterales como la Unesco y la FAO, dependencias que pasarían a operar bajo una misma estructura administrativa.
La medida, de concretarse una vez asuma la Presidencia, implicaría el retiro de embajadores, el cierre o fusión de sedes diplomáticas y la reasignación del personal de carrera asignado a esas representaciones. Aún no se conocen los plazos ni los actos administrativos que harán oficial la decisión.
Colombia mantuvo durante décadas relaciones con La Habana mediante una embajada y consulados en distintas ciudades. Con Nicaragua, los vínculos se han tensado en los últimos años a raíz del asilo diplomático otorgado por Managua a figuras señaladas por la justicia colombiana, entre ellas antiguos miembros de la extinta guerrilla de las FARC. La ruptura anunciada formalizaría esa distancia.
La reorganización de oficinas en Europa responde a un intento de racionalizar el servicio diplomático en lugares con presencia consolidada. Francia alberga la representación ante la Unesco con sede en París, e Italia es el país donde queda la sede de la FAO, también en Roma. Concentrar la atención administrativa podría facilitar el seguimiento de las agendas multilaterales en organismos dedicados a educación, cultura y alimentación.
El anuncio todavía no tiene decreto firmado ni comunicación oficial por la Cancillería. La transición hacia el nuevo gobierno se realiza en el marco del periodo de empalme entre el Ejecutivo saliente y el equipo entrante, donde este tipo de decisiones suele coordinarse para garantizar la continuidad del Estado.
En el escenario internacional, romper relaciones con Cuba y Nicaragua retira a Colombia de los pocos países de América Latina que aún sostenían vínculos plenos con esos gobiernos. Esto tendrá efectos en votaciones regionales, en la cooperación técnica que se recibe desde La Habana y en los acuerdos migratorios vigentes entre los países.
Para la ciudadanía, lo más inmediato será la situación de los colombianos residentes en Cuba y Nicaragua, quienes perderán atención presencial en consulados locales y deberán gestionar trámites a distancia o por vías consulares itinerantes. Los servicios de visas, registros civiles y asistencia a connacionales quedarían pendientes de redefinición una vez se ejecuten las órdenes del nuevo gobierno.
