El presidente electo Abelardo de la Espriella sostuvo que al gobierno saliente de Gustavo Petro hay que recibirlo con beneficio de inventario. La frase, de uso común en derecho, significa que una gestión se presume correcta hasta que se demuestre lo contrario, pero que las partes tienen derecho a revisar y, eventualmente, a discutir las cuentas.
Durante su segunda alocución pública, De la Espriella agregó, según el extracto citado por Infobae a partir de su cuenta en X (@ABDELAESPRIELLA), que lo del gobierno que termina no ha sido precisamente la verdad. Anunció que, en el término de la distancia, los colombianos conocerán el verdadero estado de las finanzas públicas.
La expresión beneficio de inventario aparece con frecuencia en los procesos de transición presidencial en América Latina. Se usa para señalar que un gobierno entrante no asume como propias las cifras, los compromisos ni los contratos del gobierno saliente hasta haberlos verificado uno por uno. Es, en la práctica, una salvaguarda política y jurídica frente a pasivos no revelados.
El trasfondo del mensaje es la preocupación recurrente en campañas y discursos de oposición sobre el tamaño del déficit fiscal, el nivel de la deuda pública y la sostenibilidad de programas sociales en Colombia. De la Espriella no presentó en el extracto cifras propias ni contradijo datos específicos: su planteo fue de carácter general y se apoyó en la promesa de que más adelante vendrá una revisión detallada.
Para los ciudadanos, este tipo de declaraciones suele traducirse en expectativa sobre el rumbo económico que tomará el nuevo gobierno. La frase del presidente electo deja abierta la posibilidad de que se anuncien ajustes, auditorías o reformas una vez se tengan los primeros balances de la administración que recibe.
En el plano institucional, las palabras de De la Espriella también anticipan el tono de la transición. Más allá de los equipos técnicos que se conformen para el empalme, el mensaje público marca distancia con la administración saliente y deja entrever que la narrativa del nuevo gobierno buscará diferenciarse de la anterior, en especial en materia de manejo fiscal.
El extracto difundido por Infobae no incluye reacciones del gobierno de Gustavo Petro ni de otros actores políticos a las declaraciones del presidente electo. Tampoco precisa una fecha para la entrega formal del balance que menciona De la Espriella ni los mecanismos que se usarán para verificar las cifras.
Por ahora, el pronunciamiento funciona como una declaración de intenciones. Queda pendiente conocer los actos concretos que se desprendan de esa advertencia verbal: auditorías, revisión de contratos, mesas de empalme técnicas y, sobre todo, el momento en que el nuevo gobierno haga públicas las cifras que, según dijo, hoy no se conocen con exactitud.
