El presidente Abelardo de la Espriella anunció la vinculación del banquero antioqueño David Vélez como su asesor en inteligencia artificial, una decisión que pone a uno de los colombianos con mayor proyección internacional en el sector tecnológico al servicio de la agenda oficial. El anuncio fue reportado por El País y lo replican medios nacionales.
David Vélez es conocido principalmente por ser el fundador de Nubank, una de las entidades financieras digitales más grandes de América Latina, con presencia en Brasil, México y Colombia. Su trayectoria como emprendedor tecnológico le ha dado visibilidad en circuitos globales de innovación, incluida su participación en la junta directiva de OpenAI, la compañía responsable del desarrollo de ChatGPT y de varios de los modelos de inteligencia artificial generativa más usados en el mundo.
La llegada de Vélez al equipo asesor ocurre en un momento en que el debate sobre la regulación, la adopción y el uso ético de la inteligencia artificial gana terreno en la agenda pública latinoamericana. Gobiernos, parlamentos y gremios han empezado a discutir cómo aprovechar estas herramientas en sectores como salud, educación, justicia y servicios financieros, y al mismo tiempo cómo mitigar sus riesgos, entre ellos la desinformación, el sesgo algorítmico y la afectación de empleos.
En Colombia, la discusión ha incluido proyectos de ley orientados a regular los algoritmos, la protección de los datos que alimentan estos sistemas y la responsabilidad de las plataformas que los despliegan. Hasta ahora no se ha aprobado una legislación integral específica para la inteligencia artificial, aunque marcos vigentes como la Ley 1581 de 2011 sobre protección de datos personales se han interpretado como una base parcial para su tratamiento.
Para el gobierno, la incorporación de un asesor con vínculos directos con una de las compañías líderes del sector sugiere un interés en acercar al país a los estándares técnicos y de inversión que marcan las grandes potencias tecnológicas. Para el ecosistema local de startups y para las universidades, la noticia abre la expectativa de posibles líneas de cooperación y financiamiento en proyectos de IA aplicada.
La ciudadanía observa el anuncio con atención porque las decisiones que se adopten en esta materia terminarán impactando servicios públicos, trámites estatales, procesos judiciales, atención en salud y contenidos educativos. La transparencia sobre el alcance, la duración y los objetivos concretos del rol de asesoría será clave para evaluar su desempeño, en un campo donde las promesas suelen adelantarse a los resultados verificables.
Queda por conocer qué funciones específicas asumirá Vélez, si conservará simultáneamente sus vínculos privados y académicos, y de qué manera se articulará su asesoría con ministerios, agencias regulatorias y la academia. El gobierno no ha detallado hasta ahora si habrá una hoja de ruta pública, un cronograma de trabajo o recursos asignados a esta iniciativa.
