El presidente Abelardo de la Espriella informó que un operativo de las Fuerzas Militares en el departamento del Guaviare dejó como resultado la muerte de ocho integrantes de disidencias de las Farc. El anuncio lo realizó el propio mandatario, según registró La Patria en su titular sobre el hecho.
El Guaviare es uno de los departamentos donde las disidencias de las Farc han mantenido presencia armada durante los últimos años. En esa zona confluyen antiguas estructuras que no se acogieron al Acuerdo de Paz de 2016 y que han sido objeto de operaciones militares sostenidas por parte del Estado colombiano.
La operación se conoce por el anuncio presidencial y por el reporte del medio regional. Hasta ahora no se han detallado públicamente el lugar exacto dentro del departamento ni las unidades militares que participaron en el procedimiento que terminó con las ocho bajas reportadas.
Las disidencias de las Farc agrupan a frentes que se apartaron del proceso de paz firmado en La Habana en 2016. Algunas de esas estructuras han sostenido enfrentamientos con la Fuerza Pública, han participado en economías ilegales como el narcotráfico y han sido señaladas de reclutar menores de edad en zonas rurales.
Para la población civil del Guaviare, las operaciones militares de gran envergadura tienen efectos directos. En los municipios de esa región, los combates han provocado desplazamientos forzados, restricciones a la movilidad y afectaciones a la economía local, que depende en buena parte de la ganadería y la agricultura.
El Gobierno nacional ha sostenido que la seguridad en el suroriente colombiano es una prioridad. Esa zona del país ha concentrado buena parte de los planes de militarización y de los comandos conjuntos que articulan Ejército, Policía y fuerzas especializadas contra los grupos armados ilegales.
La Presidencia no publicó por ahora un balance oficial con nombres de los abatidos ni confirmó si en la operación se produjo la captura de otros miembros del grupo armado o el decomiso de material de guerra. Tampoco se reportó, según el extracto disponible, la muerte o herida de uniformados.
Organizaciones de derechos humanos han pedido en otras ocasiones que las operaciones militares en zonas con presencia civil se realicen con protocolos claros para evitar afectaciones a la población. El anuncio del Gobierno llega en un contexto de debate sobre la efectividad de la presión militar contra las disidencias.
Queda pendiente conocer el parte oficial completo de las Fuerzas Militares y las reacciones de la Defensoría del Pueblo y de los organismos internacionales que hacen seguimiento al conflicto armado en Colombia. La región del Guaviare seguirá siendo escenario de la disputa entre el Estado y los grupos armados ilegales.
