El presidente Abelardo de la Espriella anunció un plan de choque en salud orientado a destrabar la atención de 1.069.196 pacientes cuya prestación de servicios se encontraba represada. La medida fue presentada como una respuesta directa a las demoras acumuladas en el sistema, que afectan a usuarios en distintas regiones del país.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, la primera fase del plan tendrá cobertura nacional y contempla un mecanismo extraordinario de compra de cartera. Los recursos se entregarán con 0% de interés y un año de periodo de gracia, con el propósito de darles liquidez a hospitales, clínicas y EPS que adeudan pagos a prestadores y proveedores.
La compra de cartera es una figura ya empleada en crisis anteriores del sistema de salud colombiano. Consiste en que el Estado, a través de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres), adquiere las deudas que las EPS y los prestadores mantienen entre sí o con terceros, y las paga con condiciones especiales para reactivar la cadena de pagos.
La ejecución y el seguimiento del plan quedaron en manos de tres entidades: el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y la Adres. La Supersalud conservará su rol de inspección, vigilancia y control sobre las EPS, mientras que la Adres administrará los recursos y operará el mecanismo financiero. El Ministerio de Salud coordinará la implementación de la primera fase.
El universo de 1.069.196 pacientes representa uno de los cuellos de botella más sensibles del sistema. Se trata de personas que, en muchos casos, requieren servicios spécialisés, cirugias o tratamientos que no han podido iniciarse por falta de pago entre los actores del sistema. El plan busca justamente convertir esa deuda acumulada en flujo de efectivo inmediato para reanudar la atención.
Para los usuarios, el cambio central es el acceso efectivo a citas, exámenes y procedimientos. Para los prestadores, la expectativa es recuperar cartera vencida que amenaza su operación. Para las EPS, la condición de 0% de interés reduce el costo financiero de ponerse al día, aunque también implica una supervisión más estricta por parte de la Supersalud.
El anuncio llega en un contexto de tensiones reiteradas entre EPS, hospitales y el Gobierno por cuenta del flujo de recursos. En los últimos años, sectores hospitalarios han denunciado demoras en giros y acumulos de cartera que comprometen la atención. El plan de choque se inscribe en ese debate y se propone como una solución transitoria mientras se discuten reformas de fondo.
El Ministerio de Salud deberá publicar en las próximas semanas los criterios de priorización, los plazos de postulación de los prestadores y la metodología con la que la Adres evaluará la cartera objeto de compra. La Supersalud, por su parte, tendrá que detallar cómo se vigilará el uso de los recursos una vez lleguen a los prestadores.
Queda pendiente conocer la fase dos del plan, su cronograma y su fuente de financiamiento definitiva, así como los indicadores con los que se medirá si los 1.069.196 pacientes efectivamente acceden a los servicios represados en los próximos meses. La evaluación de resultados dependerá, en gran parte, de la articulación entre las tres entidades designadas.
