El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció un ajuste mayor en la política exterior del país. Según informó El Tiempo, en una primera etapa se cerrarán 14 embajadas y 15 consulados, y se romperán relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua.
El anuncio incluye además dos decisiones específicas sobre Medio Oriente. De La Espriella señaló que suspenderá la apertura de la embajada de Colombia en Palestina, un proceso que había sido adelantado por el gobierno anterior, y que en su lugar reabrirá el consulado en Israel.
La Cancillería colombiana administra una red de misiones diplomáticas y consulares en el exterior que presta servicios a ciudadanos colombianos en temas como documentación, asistencia legal y promoción comercial. Una reducción de ese tamaño implica reasignar recursos humanos y presupuestales, y redefinir las prioridades de inserción internacional del país.
La ruptura con Cuba y Nicaragua representa un giro en la postura de Colombia en la región. Ambos países hacen parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, un bloque que ha mantenido vínculos históricos con anteriores gobiernos colombianos, y mantener relaciones con ellos había sido una constante de la diplomacia nacional en las últimas décadas.
Sobre Palestina e Israel, Colombia reconoció al Estado palestino en 2018 durante la administración de Juan Manuel Santos, lo que abrió el camino para el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas. La decisión de suspender la embajada y reabrir el consulado en Israel marca una reorientación en esa política, aunque la fuente no precisa si se mantendrán o no las relaciones con Palestina.
En cuanto al servicio consular, el cierre de 15 consulados puede afectar la atención a colombianos en el exterior, una comunidad que supera los tres millones de personas y que depende en gran medida de estos puntos para trámites de documentos, registros civiles y asistencia en situaciones de vulnerabilidad.
El rediseño de la red diplomática también tiene implicaciones en materia comercial. Las embajadas cumplen funciones de promoción de exportaciones, atracción de inversión y seguimiento de acuerdos comerciales, por lo que su reducción podría modificar la forma en que Colombia se relaciona con socios estratégicos en América, Europa y Asia.
La expresión 'en una primera etapa', utilizada por De La Espriella, sugiere que podrían venir más ajustes. El presidente electo no entregó por ahora un listado de las sedes que se cerrarían ni un cronograma, por lo que los detalles concretos del plan deberán conocerse en los próximos días.
La fuente consultada para esta nota es el diario El Tiempo, que publicó las declaraciones del presidente electo sobre los cambios en la política exterior colombiana.
