El presidente Abelardo de la Espriella anunció beneficios destinados a los productores de viche del Chocó en el marco de una reunión empresarial realizada el 7 de septiembre, según reportó Infobae. El viche es una bebida tradicional fermentada a base de caña de azúcar, elaborada de forma artesanal por comunidades afrodescendientes e indígenas del Pacífico colombiano, y ha ganado visibilidad nacional en los últimos años por su valor cultural y gastronómico.
Durante el encuentro, el mandatario pidió a los empresarios presentes que aprovecharan la bebida señalando, en tono informal, que es afrodisíaco, según la misma fuente. La frase generó reacciones mixtas: para algunos asistentes refleja cercanía y respaldo a un producto emblemático de las comunidades del Pacífico, mientras que para otros resultaba una expresión poco adecuada para un contexto institucional.
Junto con el anuncio sobre el viche, el presidente presentó planes en infraestructura, educación y energía para el departamento del Chocó. Estos ejes hacen parte de una agenda que busca atender las necesidades históricas de una región que registra altos índices de pobreza y limitaciones en conectividad y servicios básicos.
El viche atraviesa un proceso de reconocimiento oficial. En 2021 el Congreso de Colombia aprobó la Ley 2184, que declaró al viche como bebida ancestral de los pueblos afrodescendientes e indígenas del Pacífico y buscó proteger su producción artesanal frente a las bebidas industrializadas. Ese marco normativo abrió la puerta a políticas de apoyo a los productores, quienes suelen operar en economías de pequeña escala y con escaso acceso a financiamiento.
El anuncio presidencial ocurre en un momento en el que el sector enfrenta desafíos estructurales. La producción artesanal de viche se concentra en zonas rurales del Chocó, Cauca, Valle del Cauca y Nariño, donde la infraestructura vial limita la comercialización y muchos productores carecen de registros sanitarios formales, lo que restringe su llegada a mercados nacionales.
Según Infobae, los beneficios anunciados se inscriben en una estrategia más amplia del gobierno para dinamizar economías regionales con identidad cultural. El reto pendiente es traducir los anuncios en medidas concretas: líneas de crédito, asistencia técnica, simplificación de trámites sanitarios y canales de distribución que conecten a los productores con consumidores en otras regiones del país.
Las reacciones en redes sociales y medios locales reflejaron posturas divididas. Algunos líderes afrodescendientes valoraron que el viche recibiera visibilidad en una reunión de alto nivel, mientras que voces críticas cuestionaron el tono de la intervención presidencial y pidieron que el respaldo se materialice en recursos presupuestales asignados con claridad y fechas definidas.
Queda por conocer el alcance específico de los beneficios prometidos, los ministerios o entidades encargados de ejecutarlos y el cronograma de implementación. El seguimiento a estos compromisos será clave para determinar si el anuncio se traduce en mejoras reales para las comunidades productoras del Chocó.
