El presidente Abelardo De La Espriella anunció la obtención de una financiación por 9.000 millones de dólares por parte del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, conocido como CAF. El anuncio lo hizo público el propio Mandatario, quien destacó la magnitud del respaldo financiero conseguido con el organismo multilateral, según reportó la Revista Semana.
La noticia llega pocos días después de un encuentro entre De La Espriella y Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo del CAF. Díaz-Granados, colombiano y exministro de Comercio, Industria y Turismo, asumió la presidencia del CAF en septiembre de 2021 y desde entonces ha impulsado una agenda de créditos para proyectos de infraestructura, transición energética y desarrollo social en los países accionistas. La reunión entre ambos ocurrió en el marco de la gira de trabajo que el jefe de Estado viene adelantando con organismos financieros internacionales.
El CAF es un banco de desarrollo constituido en 1970, con sede en Caracas aunque con oficinas principales en Bogotá. Está integrado por 22 países de América Latina, el Caribe y Europa, además de 14 bancos privados de la región. Su objeto es financiar proyectos de infraestructura, programas de productividad, esquemas de protección social y planes ambientales en los países miembros. Colombia es uno de los socios fundadores y uno de los principales usuarios de su línea de crédito.
Aunque el Gobierno no entregó el detalle de los proyectos específicos que se financiarán con los 9.000 millones de dólares, el monto representa una de las líneas de crédito individuales más altas gestionadas por un país andino con el CAF en los últimos años. Los desembolsos de este tipo de banca multilateral suelen ser plurianuales y atados a programas de inversión en sectores como vías, energía, agua potable y desarrollo rural.
Para los ciudadanos, este tipo de financiaciones tiene implicaciones directas en la ejecución de obras públicas, en la capacidad del Estado para atender zonas apartadas y en los planes de transición energética. También incide en el perfil de la deuda externa, dado que los créditos con bancos multilaterales tienen condiciones de plazo y tasa distintas a las del mercado financiero tradicional, con períodos de gracia que pueden extenderse por varios años.
La estrategia de buscar respaldo en organismos como el CAF, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial ha sido una constante de los últimos gobiernos colombianos. La diferencia en esta ocasión es el volumen de recursos anunciados en una sola operación y el momento político, ya que el crédito llega en el arranque del nuevo gobierno y se enmarca en el plan de inversiones que De La Espriella viene presentando ante la comunidad internacional.
Desde el CAF no se conocieron pronunciamientos públicos adicionales al reportado por Semana. El Gobierno, por su parte, anticipó que en las próximas semanas se informará sobre los sectores prioritarios, las entidades ejecutoras y el cronograma de desembolsos. También se espera que el Ministerio de Hacienda publique los términos financieros del acuerdo, incluyendo tasas, plazos y contragarantías, una vez se firmen los documentos definitivos.
Queda pendiente conocer el detalle técnico del crédito, la forma en que se articulará con el Plan Nacional de Desarrollo y el rol que tendrán las entidades territoriales en la ejecución de los proyectos. También se aguarda la respuesta de los partidos políticos y de los gremios, que suelen pronunciarse sobre el nivel de endeudamiento externo y el impacto fiscal de este tipo de operaciones.
