El presidente Abelardo de la Espriella aseguró que la ceremonia de su posesión, prevista en Cali, tendría un costo 50% inferior al de la posesión de Gustavo Petro en 2022. La afirmación fue divulgada por Portafolio.co, que recoge las palabras del mandatario sobre el gasto que demandará el evento protocolario.
De La Espriella explicó que este acto representará un impacto económico positivo para la capital vallecaucana, al subrayar que la diferencia en el presupuesto se traduce en recursos que, según su versión, quedarían disponibles para otros fines. La declaración se da en un contexto de debate público sobre el costo de las ceremonias de transmisión de mando en América Latina.
La posesión presidencial en Colombia es un acto protocolar que organiza la Casa de Nariño con apoyo de la fuerza pública, la Alcaldía de la ciudad sede y entidades del orden nacional. Incluye logística de seguridad, transporte, hospedaje de delegaciones internacionales, escenarios públicos y actividades culturales, rubros que suelen concentrar la mayor parte del gasto.
En el caso de la posesión de Petro, en agosto de 2022, se realizó en la Plaza de Bolívar de Bogotá y estuvo acompañada de una serie de eventos culturales y artísticos que se extendieron por varios días. El monto total de esa ceremonia fue objeto de controversia en su momento, pues distintos sectores cuestionaron el tamaño del desembolso frente a las necesidades sociales del país.
El anuncio de una posesión en Cali marca un antecedente relevante, ya que las ceremonias de juramento presidencial en Colombia se han celebrado tradicionalmente en Bogotá, salvo casos puntuales de mandatarios que las realizaron en otras ciudades. Para los vallecaucanos, la noticia significa que la capital del departamento será epicentro de una jornada de atención nacional y medios.
Desde la perspectiva ciudadana, el impacto económico que mencionó De La Espriella pasa por la dinamización del sector hotelero, la gastronomía, el transporte y el comercio de Cali durante los días previos y posteriores al evento. Ciudades que han albergado actos de esta naturaleza suelen registrar un aumento en la ocupación hotelera y en la actividad de restaurantes y proveedores de eventos.
La afirmación del presidente también reavivó el debate sobre la austeridad en el gasto público de los actos oficiales. Sectores críticos suelen pedir que las ceremonias se ajusten a criterios de eficiencia y transparencia, mientras que otros defienden que la solemnidad del acto justifica una inversión significativa por su valor simbólico y diplomático.
De La Espriella no entregó, según el extracto de Portafolio.co, una cifra exacta del presupuesto proyectado para la ceremonia. El medio tampoco publicó, en el fragmento disponible, una comparación detallada por rubros entre los dos eventos, por lo que la verificación del ahorro anunciado dependerá de los documentos oficiales que publique el Gobierno.
Queda por conocer la fecha exacta de la posesión, la lista de invitados internacionales confirmados y el plan de seguridad y movilidad que se coordinará con la Alcaldía de Cali y la Policía Metropolitana. También se espera que el Ministerio del Interior y la Casa de Nariño detallen el presupuesto desglosado para que la ciudadanía pueda evaluar la promesa de ahorro anunciada por el presidente.
