El gobierno entrante de Abelardo De La Espriella anunció que avanza en la definición de etapas para facilitar la creación de empresas por parte de los colombianos, según reportó redmas.com.co. La iniciativa se enfoca en acompañar al ciudadano en cada paso del proceso, desde la idea inicial hasta la puesta en marcha del negocio.
De acuerdo con la fuente, la propuesta busca llegar a personas que hoy ven lejana la posibilidad de formalizar una actividad productiva. El objetivo declarado es que más colombianos puedan contar con un emprendimiento propio como fuente de ingresos.
En Colombia, la creación de empresa pasó por varias reformas en los últimos años. Las Cámaras de Comercio cumplen el papel de recibir y registrar los actos mercantiles, mientras entidades como Confecámaras consolidan las estadísticas nacionales sobre sociedades constituidas. Cualquier programa que modifique tiempos, costos o pasos en ese trámite impacta de manera directa a ese engranaje institucional.
La economía colombiana se compone mayoritariamente por micro y pequeñas empresas, junto a un número significativo de negocios informales. Por eso, los cambios en los requisitos para constituir una sociedad suelen discutirse con atención desde el sector productivo, las asociaciones gremiales y las mismas Cámaras de Comercio.
Para la ciudadanía, una ruta más clara para crear empresa puede traducirse en menos trámites, menores costos iniciales y un acceso más rápido al RUT y a las obligaciones tributarias ante la DIAN. También suele implicar el deber de cumplir con los regímenes contributivos en salud, pensión y riesgos laborales, una vez el negocio entre en operación.
El anuncio se enmarca en la agenda económica del nuevo gobierno, que llega en un contexto de discusión sobre empleo, formalización y reactivación productiva. Sectores como el comercio, la industria textil, la gastronomía y los servicios técnicos concentran buena parte de los emprendimientos que nacen cada año en las ciudades principales y en municipios intermedios.
Según la fuente, la etapa que ahora se alista es la de definir el paso a paso para que cualquier ciudadano pueda iniciar el proceso sin intermediarios costosos. Las autoridades señalaron que se tendrán en cuenta las experiencias previas de programas de formalización y las recomendaciones de los gremios.
Queda por conocer el contenido puntual del esquema: si habrá asesoría gratuita, si se modificarán tarifas en los registros mercantiles y cómo se articulará la nueva ruta con las entidades territoriales. El gobierno entrante también deberá precisar los tiempos de implementación y los mecanismos de seguimiento para medir el avance de la iniciativa.
La discusión sobre formalización empresarial suele generar contrastes. Mientras los emprendedores piden menos barreras, algunos analistas advierten sobre la necesidad de mantener controles para evitar el uso del registro mercantil con fines de lavado o elusión. El próximo gobierno tendrá que equilibrar ambos puntos en la versión final de la propuesta.
