Abelardo De La Espriella se posesionará este viernes 7 de agosto como nuevo presidente de Colombia, según informó Revista Semana. La ceremonia de transmisión de mando marca el inicio formal de su administración al frente del Estado colombiano.
En la antesala de la posesión, De La Espriella publicó un mensaje de tono emotivo en el que escribió la frase “Cesó la horrible noche”. La expresión, recogida por Revista Semana, fue compartida por el propio mandatario electo a pocas horas de jurar el cargo.
La frase “cesó la horrible noche” tiene resonancia histórica en América Latina. Fue utilizada por el escritor colombiano Álvaro Mutis en referencia al escritor mexicano Octavio Paz, y ha sido empleada en distintos contextos como símbolo del fin de un periodo oscuro y del comienzo de una nueva etapa.
De La Espriella es abogado de profesión y llegó a la Presidencia tras el proceso electoral correspondiente. Su trayectoria profesional se ha desarrollado en el ámbito del derecho, según el registro público de su perfil.
La posesión presidencial es el acto protocolario en el que el presidente electo jura cumplir la Constitución y las leyes, y recibe la banda presidencial de manos de su antecesor. En Colombia, esta ceremonia se realiza ante el Congreso de la República y tiene transmisión pública.
El nuevo gobierno quedará formalmente instalado desde el 7 de agosto, fecha en la que arrancan los cuatro años del periodo presidencial. A partir de ese momento, De La Espriella encabezará el Ejecutivo, designará su gabinete y trazará las prioridades de su administración.
El mensaje publicado por el presidente electo fue dirigido a la ciudadanía y tuvo amplia difusión en redes sociales y en medios como Revista Semana, que registró la cita textual. El tono del pronunciamiento sugiere una intención de marcar un punto de inflexión respecto al periodo anterior.
Para los ciudadanos, la jornada del 7 de agosto implica el cambio formal en la dirección del Estado. Los efectos concretos de las políticas que adopte el nuevo gobierno se empezarán a observar en las decisiones que tome en materia económica, de seguridad, social e institucional durante los primeros meses de gestión.
Queda pendiente la composición del gabinete ministerial y el discurso de posesión, donde el nuevo presidente suele delinear las líneas principales de su programa de gobierno. También se esperan las primeras decisiones ejecutivas y los nombramientos en entidades clave del Estado.
