El presidente Abelardo de la Espriella declaró insubsistente a Ricardo Valencia como director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), según reportó ntn24.com. La decisión se produjo después de que Valencia avalara las últimas cifras de la administración sin seguir las directrices de comunicación fijadas por la Casa de Nariño.
La salida de Valencia ocurre en un momento sensible para la entidad, encargada de producir las estadísticas oficiales del país. El DANE publica mensualmente indicadores como la inflación, el desempleo y las cuentas nacionales, datos que sirven de referencia para la política económica, las decisiones de inversión y la negociación salarial entre empleadores y trabajadores.
Como reemplazo fue designado el economista Juan Manuel Alvarado, cuya trayectoria deberá ser ratificada conforme a los procedimientos establecidos para la dirección del DANE. La Casa de Nariño no entregó, en el reporte de ntn24.com, más detalles sobre el perfil del nuevo funcionario ni sobre los lineamientos que seguirá al frente de la entidad.
La razón explícita de la remoción fue el incumplimiento de las directrices de comunicación de la presidencia. El aval de cifras oficiales por parte de un director de entidad es un acto técnico que suele coordinarse con el equipo de comunicación del Gobierno, especialmente cuando los datos pueden tener impacto en la percepción económica o política del momento.
La dimisión de un director de estadística por razones de comunicación y no por cuestionamientos técnicos a los datos mismos abre un debate sobre los márgenes de autonomía de la entidad. Históricamente, el DANE ha funcionado con criterios de independencia técnica para preservar la credibilidad de sus publicaciones, un atributo valorado por organismos internacionales y por los mercados.
Para la ciudadanía, el dato estadístico oficial incide en asuntos concretos: el índice de precios al consumidor define la actualización del salario mínimo y las pensiones; las cifras de desempleo guían programas de empleo; y los datos de pobreza se usan para focalizar subsidios. Cualquier cambio en la dirección puede generar dudas coyunturales sobre la continuidad metodológica, aunque el rigor del proceso estadístico no dependa de una sola persona.
El episodio se conoce días después de la difusión de las cifras que motivaron la discrepancia interna. Todavía no se conoce un pronunciamiento público del saliente Ricardo Valencia sobre los hechos que llevaron a su declaratoria de insubsistencia, ni reacciones de gremios económicos, centros de investigación o académicos que utilizan habitualmente los datos del DANE.
Queda pendiente el calendario inmediato de publicaciones del DANE y si el nuevo director presentará alguna variación en los indicadores que ya están en curso. La transición se produce, además, en el arranque de un nuevo periodo gubernamental, lo que hace previsible que las próximas divulgaciones estadísticas sean observadas con atención por sectores políticos, económicos y por la opinión pública.
