El Gobierno nacional anunció este martes la creación del Fondo Milagro y del Plan Milagro de Reconstrucción como los instrumentos centrales para canalizar los recursos hacia la atención de las familias damnificadas por el reciente sismo. El presidente Abelardo de la Espriella explicó que el objetivo es articular donaciones, partidas del presupuesto y cooperación internacional en un solo mecanismo de manejo.
Según el extracto publicado por Infobae, el Fondo Milagro funcionará como una cuenta específica donde confluirán aportes del sector público, del sector privado y de organizaciones internacionales. El Plan Milagro de Reconstrucción, por su parte, fijará el cronograma y la metodología para reparar viviendas, vías, acueductos y demás infraestructura dañada en los municipios afectados.
La decisión se conoce el mismo día en que se confirmó que el presidente firmará un decreto de estado de emergencia económica. Este tipo de declaratoria, contemplada en la Constitución, permite al Ejecutivo agilizar contrataciones, reasignar partidas del presupuesto y expedir normas de manera expedita para responder a una crisis de gran magnitud.
El terremoto, cuya magnitud y epicentro aún son objeto de reportes oficiales, dejó hasta el momento un saldo preliminar de familias sin hogar, daños en centros de salud, escuelas y tramos carreteros. Autoridades locales y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) permanecen en las zonas afectadas adelantando censos y entregando ayudas humanitarias de primera necesidad.
El Fondo Milagro se inspira, en su diseño, en figuras similares utilizadas en emergencias anteriores del país, cuando se habilitaron cuentas especiales para recibir donaciones y administrarlas con reglas transparentes. En esta oportunidad, el Gobierno ha insistido en que la auditoría de los recursos estará a cargo de la Contraloría General de la República y de la Procuraduría General de la Nación, con el fin de garantizar trazabilidad.
Para los ciudadanos, la medida tiene implicaciones directas: quienes perdieron su vivienda podrán acceder a subsidios de reconstrucción; pequeños comerciantes y productores agropecuarios tendrán líneas de crédito blandas; y los municipios recibirán acompañamiento técnico para restablecer servicios públicos como agua, energía y alcantarillado. También se prevé el apoyo psicosocial a niños y adultos mayores.
En el plano institucional, el decreto de emergencia económica faculta al Ministerio de Hacienda para mover partidas entre rubros sin pasar por el trámite ordinario del presupuesto, lo que reduce los tiempos de respuesta. Sectores como infraestructura, salud y educación concentrarán los primeros desembolsos, según lo anunciado por el presidente.
Organizaciones de cooperación internacional como la Cruz Roja Colombiana, la FAO y agencias del sistema de Naciones Unidas ya expresaron su disposición a contribuir con recursos técnicos y financieros. El Gobierno señaló que las donaciones en especie se canalizarán a través de los bancos de alimentos y de la Defensa Civil.
En el Congreso de la República, el decreto de emergencia económica será objeto de control político en los próximos días. Partidos de oposición han pedido que se detalle el monto total estimado de los daños y la fuente precisa de los recursos. Bancadas oficialistas, en tanto, respaldaron la declaratoria y pidieron celeridad en la ejecución.
Quedan pendientes varios puntos: la publicación del decreto en el Diario Oficial, la reglamentación técnica del Fondo Milagro, la apertura de los canales de donación y la entrega del primer reporte de avance por parte de la UNGRD. El Gobierno se comprometió a informar periódicamente sobre la evolución de la reconstrucción.
