Siendo abogado litigante, Abelardo de la Espriella representó legalmente al pastor Gámez en un proceso penal por denuncias de abuso sexual presentadas por 23 mujeres y 4 niñas. Al final del juicio, el pastor fue absuelto, según reporta el medio independiente Volcánicas.
El caso había permanecido en el archivo periodístico de Volcánicas, pero regresó al debate público por la nueva condición de De la Espriella como aspirante a la Presidencia de la República. En la actual campaña, su faceta de abogado defensor ha sido tema recurrente en la cobertura de los medios.
En Colombia, la defensa penal es una labor reglada por la Ley 1123 de 2007, que rige el ejercicio de la abogacía y establece los deberes del defensor. Asumir la representación de personas señaladas de delitos graves, incluidos los de naturaleza sexual, hace parte del ejercicio legítimo de la profesión y está protegida por la Constitución.
La actuación de un abogado en un proceso penal no implica adhesión a los hechos que se investigan. El sistema judicial colombiano parte de la presunción de inocencia y garantiza el derecho de toda persona, sin importar la gravedad de la acusación, a contar con una defensa técnica. El resultado, en este caso, fue una absolución, de acuerdo con el reporte de Volcánicas.
No obstante, la trayectoria profesional suele ser objeto de escrutinio público cuando un abogado incursiona en la política. En la actual campaña, sectores sociales y periodistas han revisado los casos más visibles del ejercicio profesional de De la Espriella para evaluar su idoneidad para el cargo al que aspira.
Volcánicas es un medio nativo digital colombiano centrado en periodismo con enfoque de género, lo que explica el interés documental en un proceso por abuso sexual. Su reporte constituye la fuente primaria de esta información y es citado expresamente en esta nota.
Para los votantes, el episodio plantea una pregunta directa: si la absolución fue el resultado de una estrategia legal exitosa o de debilidades en la investigación. Sin acceso al expediente completo, no es posible emitir un juicio concluyente, y cualquier valoración requiere el respeto al principio de presunción de inocencia que la justicia aplicó en su momento.
En las próximas semanas, la campaña presidencial estará marcada por la revisión pública de los casos más sensibles del historial profesional de los aspirantes. La defensa del pastor Gámez, ya absuelto, queda inscrita en ese expediente y será uno de los elementos que la ciudadanía podrá sopesar antes de las elecciones.
