El presidente electo Abelardo de la Espriella confirmó que Didier Blanco, nacido en el Tolima, será el próximo director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), según informó Noticias Caracol. El anuncio se conoce a pocos días de la posesión del nuevo Gobierno y marca la primera definición de alto perfil en una entidad clave para la protección de líderes sociales, excombatientes, sindicalistas y otras personas en situación de riesgo.
La UNP es la entidad estatal encargada de evaluar el nivel de riesgo de personas amenazadas y de asignar las medidas de protección correspondientes, que van desde escoltas y vehículos blindados hasta chalecos y medios de comunicación seguros. Su dirección ha sido históricamente una de las posiciones más sensibles del sector seguridad, por la cantidad de protegidos y por la presión presupuestal que enfrenta el esquema, administrado en conjunto con la Policía Nacional y el Ministerio del Interior.
Blanco llega a ese cargo tras el proceso de empalme entre el Gobierno saliente y el equipo del presidente electo. Su perfil, ligado al Tolima, lo ubica en una región donde el conflicto armado interno, la presencia de grupos armados ilegales y las amenazas a líderes sociales han presionado de manera constante la demanda de medidas de protección.
Durante el empalme, el equipo entrante revisó las cifras de protegidos activos, los esquemas vigentes y los compromisos presupuestales de la UNP. Uno de los principales retos será el volumen de solicitudes pendientes de evaluación y la cobertura efectiva de las medidas ya otorgadas, aspectos que han sido cuestionados en los últimos años por organizaciones de derechos humanos y por los mismos beneficiarios.
Para los ciudadanos, la designación tiene implicaciones directas. La UNP administra un padrón de decenas de miles de personas en todo el país, entre excombatientes en proceso de reincorporación, defensores de derechos humanos, periodistas, sindicalistas, servidores públicos y víctimas acreditadas. Cambios en la dirección suelen traducirse en ajustes en los criterios de evaluación y en la priorización de los esquemas.
En materia de seguridad, la decisión se enmarca en la política nacional de protección, coordinada con la Fuerza Pública y con la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos. El nuevo director deberá articular su gestión con la Policía Nacional, responsable de ejecutar buena parte de los esquemas, y con las demás instancias del Sistema de Protección.
Didier Blanco asumirá en las próximas semanas, una vez se posesione el nuevo Gobierno. Queda pendiente la publicación oficial del decreto de nombramiento en el Diario Oficial y la posterior presentación del plan de trabajo que la nueva dirección pretende ejecutar durante los primeros meses, en particular frente a la depuración del esquema, la atención a las solicitudes represadas y la cobertura en zonas con mayores índices de riesgo.
Con esta designación, el Gobierno entrante empieza a marcar la línea de su política de protección. Las reacciones de los distintos sectores, desde las plataformas de derechos humanos hasta los gremios beneficiarios, se esperan en los próximos días, cuando se conozcan los nombres del equipo que acompañará a Blanco en la dirección de la entidad.
