El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció la designación de Elsa Noguera como nueva ministra de Transporte, según informó El País. La decisión confirma el ingreso de una figura con trayectoria en alcaldías y ministerios al equipo que acompañará al nuevo gobierno en una de las carteras más sensibles del Estado.
Noguera se desempeñó como ministra de Vivienda durante la administración de Juan Manuel Santos, experiencia que le dio visibilidad nacional en la formulación y ejecución de política habitacional. Antes de ese paso por Bogotá, había construido su carrera política en el Caribe colombiano, donde alcanzó la Alcaldía de Barranquilla.
El Ministerio de Transporte es la entidad responsable de la infraestructura vial, férrea, fluvial y aérea del país, además de regular el tránsito y el transporte público. Su titular debe atender asuntos como el estado de las carreteras terciarias, la operación de concesiones de cuarta generación, la política de seguridad vial y la relación con regiones apartadas donde la conectividad es determinante.
Para el gobierno entrante, la elección de una persona que conoce los ministerios y que viene de administrar una ciudad como Barranquilla puede facilitar la interlocución con mandatarios locales y con el sector privado que ejecuta megaproyectos. El sector transporte suele concentrar buena parte del presupuesto de inversión y arrastra críticas por demoras en obras y por la situación de la red vial secundaria.
La exalcaldesa asume el cargo en un momento en el que Colombia enfrenta retos de conectividad entre sus regiones. Temas como la culminación de autopistas en ejecución, el seguimiento a los contratos de concesión, la movilidad urbana en ciudades principales y la atención a comunidades que dependen del transporte fluvial hacen parte de la agenda cotidiana del ministerio.
En el plano político, el nombramiento muestra que de la Espriella recurrió a un perfil con experiencia de gobierno rather than un técnico ajeno a la política. Esta clase de decisiones suele leerse como un intento de dar señales de gobernabilidad y de manejar el ministerio con conocimiento directo del funcionamiento del Estado.
La designación de Noguera se suma a otros anuncios de gabinete que el presidente electo ha venido comunicando en las últimas semanas. Cada nombre se convierte en una señal sobre las prioridades del nuevo gobierno y sobre el tipo de equipo que acompañará la gestión en sectores estratégicos.
Quedan pendientes reacciones del sector empresarial, de los gremios de transporte y de los gobernadores, así como la posesión formal de la nueva ministra. También está por verse cómo se articulan las metas del Ministerio de Transporte con el plan de desarrollo que el gobierno radicará ante el Congreso al iniciar sesiones.
Por ahora, la noticia central es el regreso de Elsa Noguera a un ministerio, esta vez en Transporte, tras su paso por Vivienda y por la Alcaldía de Barranquilla. Su gestión será observada de cerca por ciudadanos, contratistas del Estado y mandatarios regionales que dependen de la ejecución de proyectos de infraestructura en sus territorios.
