El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció la designación de la diseñadora barranquillera Silvia Tcherassi como embajadora ad honorem de la moda colombiana, según informó El País. La figura de embajador ad honorem se utiliza en Colombia para que una persona represente al país en un ámbito específico sin percibir salario diplomático, pero con el respaldo institucional del Gobierno.
Silvia Tcherassi es una de las diseñadoras colombianas con mayor reconocimiento internacional. Su trayectoria incluye colecciones propias, presencia en pasarelas de Europa y América y una marca que lleva su nombre, con operación en ciudades como Cartagena, Miami y Madrid. Su trabajo ha posicionado a Barranquilla y al Caribe colombiano como polos de creación dentro del sector de la moda.
La moda es una de las industrias creativas con mayor crecimiento en Colombia en las últimas décadas. Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el sector textil-confecciones representa cerca del 8 % del empleo manufacturero del país y es uno de los principales generadores de exportaciones no tradicionales. En ese contexto, la designación de una figura con presencia global busca visibilizar a los diseñadores nacionales en escenarios internacionales.
De acuerdo con el extracto de El País, el propósito de la designación es fortalecer la proyección internacional del talento creativo y la industria de la moda del país. La embajadora ad honorem podrá actuar como vocera del sector en ferias, misiones comerciales y eventos de promoción, aunque su rol no implica funciones diplomáticas formales ante otros Estados.
La industria de la moda colombiana reúne a cientos de ateliers y empresas, muchos de ellos liderados por mujeres en regiones como Antioquia, Bogotá, Cali y la Costa Caribe. Iniciativas como el programa Colombia Moda, organizado por Inexmoda, han consolidado al país como referente en prêt-à-porter y diseño de autor, con participación creciente de marcas nacionales en plataformas globales.
Tcherassi ha sido reconocida en publicaciones especializadas internacionales y ha vestido a figuras del entretenimiento y la política. Su papel como embajadora ad honorem abre la posibilidad de articular su marca personal con estrategias de promoción país, en una línea similar a la que han desempeñado otros creativos colombianos en escenarios diplomáticos y culturales.
El anuncio se produce en una etapa de transición hacia el nuevo gobierno, prevista para 2026. La Cancillería colombiana es la entidad encargada de formalizar los nombramientos de embajadores ad honorem, por lo que se espera que en las próximas semanas se surtan los trámites administrativos para oficializar la designación.
Queda por definir la agenda concreta de la nueva embajadora, así como los recursos y el acompañamiento institucional que recibirá. Sectores vinculados a la moda, como los talleres independientes, las asociaciones de diseñadores y los programas de formación técnica, podrían verse impactados por una mayor visibilidad internacional del sector.
