El presidente electo Abelardo de la Espriella afirmó que su administración reorganizará las finanzas públicas para garantizar la continuidad del programa dirigido a cerca de tres millones de adultos mayores, según reportó Infobae. Aseguró que los desembolsos se mantendrán mientras se implementan los ajustes presupuestales necesarios.
De la Espriella sostuvo que el faltante para mantener el programa en marcha llega a 3,2 billones de pesos. Esa cifra, entregada por el propio presidente electo, corresponde a la brecha que, según su lectura, existe entre los recursos hoy disponibles y los requeridos para cubrir los giros a la población beneficiaria.
Colombia Mayor es el programa de transferencias monetarias no contributivas del Estado colombiano orientado a personas mayores de 65 años que se encuentran en condición de pobreza, pobreza extrema o vulnerabilidad, y que no cuentan con una pensión. La entrega del subsidio se realiza de forma bimestral a través de operadores de pago y su cobertura histórica se ha ampliado con el tiempo, aunque ha enfrentado restricciones de presupuesto.
El presidente electo también anunció su intención de elevar el valor del subsidio a 400.000 pesos bimestrales. El monto actual, según lo conocido públicamente en años recientes, se ubica por debajo de esa cifra, por lo que el anuncio implica un incremento sujeto a la aprobación de los ajustes fiscales prometidos.
La propuesta del nuevo gobierno se inscribe en un contexto de presiones sobre el gasto público social. Programas como Colombia Mayor suelen concentrar las discusiones presupuestales de cada transición de gobierno, en la medida en que atienden a una población altamente vulnerable y cualquier retraso en los giros genera efectos inmediatos sobre la calidad de vida de los beneficiarios.
De la Espriella vinculó esta decisión con una reorganización más amplia de las finanzas públicas. No entregó detalles específicos sobre de dónde provendrán los recursos adicionales ni el calendario de transición, pero sostuvo que la prioridad será evitar la interrupción de los pagos mientras se ejecutan los cambios.
El anuncio llega además en un momento en el que el proceso de empalme entre el gobierno saliente y el entrante se encuentra en curso. La información sobre el estado real de las cuentas y los compromisos presupuestales del programa es generalmente revisada en esa etapa, lo que hace habitual que las cifras se ajusten conforme avanza la transición.
Para los cerca de tres millones de adultos mayores beneficiarios, la promesa de mantener los giros y de aumentar el subsidio tiene implicaciones directas. Un ajuste al alza del monto representaría un alivio para hogares que dependen de esa transferencia como ingreso principal, mientras que la sostenibilidad del programa depende de que la reforma presupuestal anunciada se concrete en el Congreso y en el Ministerio de Hacienda.
Queda pendiente conocer la hoja de ruta concreta para financiar los 3,2 billones de pesos señalados como faltantes, la fuente de los recursos y los plazos para el incremento a 400.000 pesos. También se espera la reacción de las actuales autoridades del Departamento de Prosperidad Social, entidad que administra Colombia Mayor, y del Ministerio de Hacienda durante el empalme.
