De la Espriella confirmó que sostuvo un encuentro con Keiko Fujimori, presidenta electa de Perú, y una conversación telefónica con Laura Fernández, presidenta de Costa Rica. Según declaró el propio abogado, en ambos contactos se planteó la posibilidad de definir una agenda común para fortalecer la cooperación bilateral entre Colombia y esos dos países.
El tema central que mencionó De la Espriella fue la seguridad y la lucha contra el narcotráfico. El narcotráfico es una preocupación compartida por buena parte de los países de la región, dado que Colombia y Perú figuran entre los principales productores de hoja de coca del mundo y Costa Rica ha reportado el aumento del tránsito de drogas por su territorio centroamericano.
La reunión con Fujimori se dio poco después de que la líder peruana se consagrara como ganadora de la segunda vuelta presidencial en Perú. La mandataria costarricense, por su parte, gobierna desde 2022 y ha impulsado una política exterior activa en materia de seguridad regional.
De la Espriella calificó el momento con la expresión «¡Somos presidentes!», según registró Infobae. La frase refleja el tono informal del encuentro, que tuvo lugar en el marco de la gira de contactos internacionales que el presidente electo de Colombia viene realizando desde su elección.
En sus primeras semanas como presidente electo, De la Espriella ha sostenido reuniones con distintos líderes latinoamericanos. La dinámica hace parte de la transición hacia el 7 de agosto de 2026, fecha prevista para la posesión presidencial en Colombia, según lo establecido por la Constitución.
Para la ciudadanía colombiana, estos acercamientos resultan relevantes porque delinean los ejes de política exterior que adoptará el próximo gobierno. La cooperación en seguridad y narcotráfico tiene efectos directos en la lucha contra el crimen organizado transnacional, que opera con rutas que conectan a Colombia con Centroamérica.
En el ámbito comercial, Costa Rica y Perú son socios comerciales de Colombia mediante acuerdos vigentes. Una eventual profundización de la relación bilateral podría abrir espacios para nuevas inversiones, cooperación técnica en fuerzas de seguridad y mecanismos de inteligencia compartida.
Desde el punto de vista institucional, los acercamientos entre mandatarios electos y en ejercicio son una práctica habitual en la política regional. Permiten que los nuevos gobiernos lleguen a las cumbres continentales, como la de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, con posiciones previamente coordinadas.
Queda por conocer el contenido específico de la agenda que De la Espriella propone a Fernández y a Fujimori, así como las fechas en que se podrían firmar los acuerdos correspondientes. También está pendiente si esos contactos se traducirán en visitas oficiales una vez De la Espriella asuma la Presidencia de Colombia.
