Según la información publicada por Semana, el presidente electo Abelardo de la Espriella dio una instrucción precisa al equipo de protocolo presidencial para excluir de la lista de invitados a las ceremonias de posesión a los exmandatarios Ernesto Samper y Juan Manuel Santos. La decisión se conoce en la recta final de los preparativos para el relevo en la Casa de Nariño.
La misma fuente señala que la exclusión aplica únicamente a esos dos exjefes de Estado. Los demás expresidentes vivos que aparecen en la lista de invitados son Álvaro Uribe, Iván Duque, Andrés Pastrana y César Gaviria. Estos cuatro sí recibieron la invitación formal a través de la oficina de protocolo.
Colombia ha mantenido una tradición republicana de convocar a los exmandatarios a las posesiones presidenciales, una práctica que simboliza la continuidad institucional por encima de los ciclos políticos. La decisión de un presidente electo de apartarse de esa costumbre adquiere, por tanto, un carácter excepcional dentro del protocolo de Estado.
La diferencia entre los invitados y los no invitados corresponde a períodos y orientaciones políticas distintas. Los exmandatarios no invitados ejercieron el cargo durante los períodos 1994-1998 y 2010-2018, respectivamente, mientras que los invitados gobernaron en momentos anteriores o posteriores a esos lapsos. La distinción se enmarca así en el nuevo ciclo político que comienza con Abelardo de la Espriella.
Para los ciudadanos, el hecho tiene una lectura sobre el tipo de relaciones que el nuevo gobierno prevé mantener con los expresidentes que representan proyectos políticos contrarios. La posesión presidencial, además de un acto formal, funciona como una señal política de apertura o de cierre frente a las administraciones anteriores.
Desde el punto de vista institucional, el protocolo de Estado depende del Ministerio del Interior y de la Secretaría Privada de la Presidencia. La dependencia que asumió la convocatoria debe responder por la logística de la ceremonia, incluidos los invitados especiales, la disposición de la plaza pública y los actos posteriores en la Casa de Nariño.
Por ahora, las reacciones oficiales de los exmandatarios excluidos no se conocieron de inmediato. Semana no reportó pronunciamientos de Samper ni de Santos sobre la decisión. También está pendiente la confirmación pública de asistencia de los exmandatarios invitados, quienes suelen responder en los días previos a la ceremonia.
Queda por verse si la exclusión será definitiva o si, en los últimos días, el equipo de protocolo ampliará la lista para incluir a Samper y a Santos. La posesión presidencial marca el inicio formal del nuevo período de gobierno, por lo que cualquier ajuste en la lista de invitados se percibe como un mensaje directo sobre el tono político de la nueva administración.
La cobertura sobre este tipo de decisiones suele intensificarse en los días previos a la transmisión de mando. Los medios nacionales seguirán atentos a la confirmación de los nombres que finalmente estarán presentes en la plaza pública donde se realizará la ceremonia de juramento del nuevo presidente de Colombia.
