El presidente Abelardo de la Espriella lideró este martes un consejo de seguridad en la ciudad de Cartagena, citado por Infobae, con el propósito de revisar la situación de orden público en el departamento de Bolívar. El encuentro congregó a la cúpula militar y de policía para pasar revista a los indicadores de criminalidad y definir líneas de acción inmediata.
En el marco de la reunión, el jefe de Estado dirigió un mensaje directo a los cabecillas de los grupos armados que delinquen en esa zona del Caribe colombiano. Según Infobae, el presidente les advirtió que están notificados y que el Estado actuará con todas sus capacidades frente a las organizaciones que persisten en actividades ilícitas.
Los consejos de seguridad regionales son una herramienta periódica del Gobierno nacional para coordinar a la Fuerza Pública, la Fiscalía y las autoridades locales. En ellos se evalúan hechos como Homicidios, extorsiones, secuestros y disputas territoriales entre estructuras criminales. El resultado suele traducirse en operaciones puntuales, capturas y reforzamiento de pie de fuerza en los municipios con mayores alertas.
Bolívar es uno de los departamentos con presencia histórica de grupos armados ilegales, entre ellos estructuras vinculadas al paramilitarismo, bandas narcotraficantes y disidencias. Cartagena, su capital, concentra el grueso de la actividad económica, turística y portuaria del departamento, lo que la convierte en un punto sensible para la seguridad y el control institucional del Estado.
Como parte de los anuncios derivados del consejo, el presidente informó el traslado de la Dirección General Marítima (Dimar) a esa ciudad. La Dimar es la autoridad nacional encargada de la regulación, vigilancia y control de las actividades marítimas y fluviales en Colombia, y su reubicación en Cartagena acerca la entidad a uno de los puertos más importantes del país sobre el Caribe.
El movimiento de la Dimar tiene implicaciones administrativas y operativas. Cartagena alberga ya terminales portuarias, la Armada Nacional y la Capitanía de Puerto, por lo que la presencia de la Dimar en la ciudad podría facilitar la articulación con la Fuerza Naval del Caribe y agilizar trámites para el sector naviero y pesquero de la región.
La decisión llega en un momento en el que la presión sobre el crimen organizado se ha intensificado en distintos puntos del país. El mensaje del presidente a los cabecillas fue interpretado por voceros oficiales como una señal de que el Gobierno no descarta el uso de operaciones militares y judiciales de gran escala en Bolívar.
Para los habitantes de Bolívar, los anuncios se traducen en expectativas sobre una posible mejora en los indicadores de seguridad y en mayor presencia institucional en Cartagena. Sectores productivos como el turismo, la pesca y el comercio esperan que las medidas anunciadas se traduzcan en condiciones estables para la economía local.
Queda por verse cómo se ejecutan los compromisos surgidos del consejo y en qué plazos se concreta la llegada operativa de la Dimar a Cartagena. El Gobierno también deberá detallar los resultados de las acciones acordadas contra las estructuras armadas que delinquen en el departamento.
