El presidente electo Abelardo de la Espriella aseguró que llevará al Congreso una reforma constitucional para que Barranquilla adquiera el estatus de capital alterna de Colombia, según informó Noticias RCN. La declaración marca uno de los primeros anuncios concretos del nuevo gobierno en materia de organización territorial.
La propuesta implica modificar la Constitución para abrir la posibilidad de que funciones propias de la capital puedan ejercerse desde otra ciudad. En Colombia, la Carta Política de 1991 consagra a Bogotá como la sede habitual del Gobierno y de los organismos centrales del Estado, un principio que la reforma busca complementar.
El concepto de capital alterna no es nuevo en el debate público. Distintos analistas han planteado que descentralizar la sede de actividades oficiales, al menos de manera temporal o parcial, podría contribuir a una mayor integración regional y a un acercamiento entre el Gobierno y los ciudadanos que viven fuera del centro del país.
Para los habitantes de Barranquilla y de la región Caribe, la iniciativa tiene un valor simbólico importante. La ciudad ha sido históricamente un motor económico y cultural del norte colombiano, con un puerto sobre el río Magdalena y una ubicación estratégica sobre el mar Caribe, factores que respaldan la aspiración de tener un papel institucional más visible.
El anuncio también pone la mira en el equilibrio entre las regiones. Colombia ha vivido discusiones recurrentes sobre la concentración de poder y de servicios en Bogotá. Reconocer otra capital de forma constitucional enviaría una señal de apertura hacia un modelo donde las decisiones y la presencia del Estado tengan un carácter más distribuido.
En el plano político, la reforma requerirá mayorías calificadas en el Congreso, dado que se trata de una modificación a la Constitución. La propuesta deberá recorrer los debates en las comisiones y plenarias de Cámara y Senado, con el respectivo control previo de constitucionalidad por parte de la Corte Constitucional.
La iniciativa genera expectativas entre sectores que piden mayor presencia institucional en las regiones, pero también despierta preguntas sobre los costos logísticos de operar funciones de gobierno desde dos ciudades, la coordinación entre entidades y el alcance real del nuevo estatus frente a Bogotá.
Por ahora, la propuesta se conoce a nivel de anuncio. Queda por definir el texto articulado que se radicará, las funciones específicas que se trasladarían a Barranquilla y los plazos que el nuevo gobierno se trace para tramitar la reforma, aspectos sobre los cuales Noticias RCN no entregó mayores detalles.
El equipo de empalme del presidente electo tendrá que precisar el alcance de la reforma en las próximas semanas, en la antesala del inicio del nuevo periodo presidencial. La ciudadanía, especialmente la del Caribe colombiano, seguirá de cerca un anuncio que ya empieza a marcar la agenda territorial del gobierno que se aproxima.
