Según reportó Infobae, el contacto entre el presidente electo de Colombia y el secretario de Guerra estadounidense, Marco Rubio, ocurrió poco después de que se conocieran los resultados electorales que dieron como ganador a De la Espriella. El medio registró el intercambio como una de las primeras comunicaciones formales del Mandatario electo con un alto funcionario del Gobierno de Estados Unidos.
De la Espriella respondió a Rubio con la palabra "Trabajando", una expresión breve que fuentes de la nota recogida por Infobae interpretaron como una señal de continuidad en la cooperación bilateral. La frase se conoció en medio del mismo tramo de la jornada en que se oficializó su triunfo en las urnas y empezaron a llegar los mensajes de reconocimiento internacional.
La conversación se inscribe en la relación histórica entre Colombia y Estados Unidos, el principal socio comercial y principal cooperante en materia de seguridad del país. En las últimas décadas, la cooperación ha girado en torno a la lucha contra el narcotráfico, la asistencia militar y la cooperación judicial. Cualquier pronunciamiento del próximo Mandatario sobre el rumbo de esa alianza tiene repercusiones directas para la política de defensa, la extradiciones y la ayuda técnica estadounidense.
La figura del secretario de Guerra, que en el organigrama del Gobierno estadounidense agrupa las áreas de defensa y asuntos militares, otorga al contacto un perfil de seguridad y defensa, más allá del saludo protocolar habitual tras una elección. Si bien el extracto no detalla los temas tratados, la presencia del jefe del Pentágono en la conversación anticipa que la cooperación antiterrorismo, antinarcóticos y la presencia de fuerzas estadounidenses en territorio colombiano estarán en la agenda inicial del nuevo Mandatario.
Para la ciudadanía, el tono del primer contacto con Washington es relevante porque define señales tempranas sobre temas sensibles: la cooperación en interdicción de drogas, el estatuto de los activos antinarcóticos congelados y la asistencia técnica a las Fuerzas Militares. La continuidad o los ajustes en estos programas afectan a regiones productoras, a los cuerpos de seguridad y a la población que vive en zonas donde operan esos programas.
En el plano diplomático, las primeras comunicaciones sirven para fijar el tono de la relación con la Casa Blanca y con el Departamento de Estado. Aunque Estados Unidos suele esperar la posesión presidencial para tratar al ganador como Mandatario, los mensajes previos permiten calibrar intereses comunes y diferencias. La respuesta del presidente electo fue pública y directa, lo que sugiere una voluntad de mantener el tono de cooperación que ha predominado en los últimos años.
Quedan pendientes varios capítulos antes del 7 de agosto, fecha en la que De la Espriella asumirá la Presidencia. Entre ellos, la designación de su equipo de gobierno encargado de las relaciones exteriores y de la defensa, las primeras reuniones con la embajadora de Estados Unidos en Bogotá y los anuncios sobre eventuales cambios en la política de seguridad. La conversación con Rubio deja, por ahora, una señal de continuidad y la expectativa de una transición ordenada en la alianza bilateral.
Infobae reportó la comunicación y publicó el intercambio entre ambos dirigentes como parte del seguimiento a las reacciones internacionales tras los comicios. La nota destacó la brevedad del mensaje del presidente electo y el momento de la jornada en que se produjo, sin detallar la duración de la llamada ni la presencia de otros interlocutores.
