El presidente Abelardo de la Espriella anunció la incautación de 885 kilos de cocaína en el puerto de Cartagena. La carga estaba oculta en un contenedor con destino a España, según informó el propio mandatario, citado por Infobae.
De acuerdo con la declaración del presidente, la droga llegó desde Perú y se pretendía distribuirla en el mercado internacional. El jefe de Estado afirmó que la revisión del contenedor impidió la circulación de cerca de 2,2 millones de dosis en ese mercado.
Cartagena de Indias es uno de los principales puertos de exportación del país sobre el Caribe. En operativos de este tipo suelen participar la Armada, la Policía Nacional y la Fiscalía, en articulación con autoridades antinarcóticos de otros países cuando se sospecha tráfico transnacional.
El anuncio se produce en un contexto de presión regional por el uso del litoral colombiano como punto de salida de cargamentos de cocaína rumbo a puertos europeos, especialmente los del sur de España, una ruta que las autoridades internacionales han identificado de forma recurrente en los últimos años.
Según los datos entregados por el presidente, las 2,2 millones de dosis que se habrían distribuido de no mediar el decomiso dan una idea de la escala del cargamento. Este tipo de cifras suele calcularse con base en el peso promedio por dosis, una estimación usada por las fuerzas de seguridad para dimensionar el alcance de los envíos interceptados.
El Gobierno no entregó en el anuncio detalles sobre la empresa exportadora, el puerto exacto de origen del contenedor ni las personas capturadas. La fuente consultada, Infobae, tampoco reportó capturas ni judicializaciones en el momento del anuncio presidencial.
La cooperación internacional es clave en estos casos. España y Perú suelen ser parte activa de las investigaciones, y las autoridades colombianas han suscrito acuerdos bilaterales y multilaterales para el intercambio de información y el seguimiento de rutas de narcotráfico.
Por ahora, la droga decomisada quedó a disposición de las autoridades competentes, que deberán avanzar en la investigación y, en caso de identificar responsables, adelantar los procesos judiciales correspondientes. El Gobierno no reportó hasta el momento un número de detenidos.
El presidente enmarcó el decomiso como un resultado de la estrategia de control al narcotráfico. El reporte coincide con la continuidad de operativos en el Caribe colombiano, una zona históricamente sensible para el tráfico de cocaína hacia Europa y Norteamérica.
