El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció desde Santa Marta contra el grupo armado Los Pachenca. Según Infobae, lanzó una advertencia directa a esa organización: si no se someten, irán al infierno. El mensaje fue emitido en un acto público en la capital del Magdalena, una de las zonas que el Gobierno busca recuperar en materia de seguridad.
El mandatario anunció un refuerzo de la Fuerza Pública para Santa Marta y para Ciénaga. De acuerdo con la fuente, se destinarán más de 500 soldados del Ejército y 600 policías a la capital del Magdalena. El objetivo, según el contexto del anuncio, es fortalecer la presencia estatal en una región históricamente golpeada por el narcotráfico y el paramilitarismo.
Durante su intervención, De la Espriella mencionó a cuatro cabecillas a los que señaló como integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, una estructura armada que opera en esa zona del país. Se trata de alias Pinocho, alias Patiliso, alias Flash o Comando y alias Jacob o Comando 45. El presidente los individualizó como blanco de la presión oficial y como interlocutores en una eventual sometimiento.
La advertencia se enmarca en la política de seguridad del Gobierno nacional, que ha planteado el sometimiento voluntario de organizaciones criminales como una ruta para reducir la violencia en regiones con débil presencia institucional. El Magdalena ha registrado hechos de violencia atribuidos a grupos que disputan el control del narcotráfico y la minería ilegal.
Para los habitantes de Santa Marta y Ciénaga, el anuncio implica una mayor presencia militar y policial en calles, barrios y corredores rurales. Esa presencia suele traducirse en retenes, operativos y restricciones temporales a la movilidad, pero también en una señal de que el Ejecutivo reconoce la magnitud del problema en el territorio.
La mención directa de los cuatro cabecillas apunta a dejar claro que el Gobierno identifica a los líderes de la estructura y que espera su entrega. Este tipo de pronunciamientos busca, según la lógica del Ejecutivo, combinar presión militar con un canal abierto para quienes decidan acogerse a la justicia y dejar las armas.
En materia institucional, el anuncio involucra a la Fuerza Pública, al Ministerio de Defensa y a la Policía Nacional, responsables de ejecutar el despliegue. También vincula a la Fiscalía y a los jueces en el eventual procesamiento de quienes se sometan o sean capturados en los operativos.
Queda por ver si Los Pachenca responden al llamado, si se registran capturas de los cabecillas señalados y cómo evolucionan los indicadores de seguridad en el Magdalena en las próximas semanas. La región, turística y portuaria, es clave para la economía del Caribe colombiano.
