De acuerdo con la información publicada por Revista Semana, el presidente electo Abelardo De La Espriella elevó ante el Congreso una solicitud formal de autorización para que la ceremonia de posesión se realice en Cali y no en Popayán, como se había anunciado previamente. La decisión, según el extracto de la fuente, ya está tomada del lado del próximo gobierno.
En Colombia, la posesión presidencial es un acto protocolario y solemne en el que el jefe de Estado asume el cargo ante el país. Por tradición, la ceremonia se realiza en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, y el Congreso de la República cumple un papel central al instalar la sesión solemne en la que el presidente electo se juramenta. Cualquier cambio de sede exige un trámite ante el Legislativo, ya sea mediante ley o autorización expresa del Congreso en pleno.
Popayán, la capital del Cauca, había sido mencionada semanas atrás como el escenario alternativo propuesto para la posesión. La ciudad, conocida por su arquitectura colonial y por su peso simbólico en la historia independentista del suroccidente colombiano, suele ser escenario de actos oficiales. La idea original apuntaba a descentralizar el acto y llevarlo a una región históricamente vinculada a la independencia y a la diversidad étnica del país.
El traslado a Cali cambia la localización a una ciudad más grande, capital del Valle del Cauca y tercer centro urbano del país. Cali tiene una capacidad logística superior, con mayor infraestructura hotelera, vías de acceso y disponibilidad de espacios para eventos masivos, además de una cercana conexión aérea con Bogotá y otras capitales. Estos factores prácticos suelen influir en la decisión del lugar donde se realiza un acto de esa magnitud.
Para los ciudadanos del suroccidente, la modificación de la sede implica efectos logísticos y de seguridad. Tanto Popayán como Cali deberán prepararse para un operativo de alto nivel, con cierre de vías, despliegue de fuerzas de seguridad y dispositivos de protección para el presidente y los asistentes internacionales, si los hay. Hasta ahora ni el equipo de transición ni el Congreso han precisado fechas de debate ni el articulado del proyecto.
La solicitud llega en un momento en que la transición entre el gobierno saliente y el entrante se encuentra en marcha. A la fecha no se conoce la respuesta de las bancadas parlamentarias ni del gobierno actual frente a la petición. La decisión final dependerá del trámite que curse la iniciativa en el Capitolio y de los tiempos legislativos disponibles antes del 7 de agosto, fecha en la que constitucionalmente debe asumir el nuevo presidente.
La petición también abrió una discusión entre sectores políticos y analistas sobre la pertinencia de posesionarse fuera de Bogotá. Quienes respaldan la iniciativa argumentan que acerca la institucionalidad a las regiones y da visibilidad al suroccidente del país, una zona golpeada por la violencia y con brechas sociales marcadas. Quienes la cuestionan señalan que la Constitución establece al Congreso como escenario natural del acto y que salir de la capital rompe un simbolismo histórico difícil de sustituir.
Por ahora, la pelota está en el Congreso. Si la solicitud prospera, Cali será el escenario de la posesión presidencial de 2026. Si se rechaza o se modifica, Popayán o Bogotá serían las alternativas. La ciudadanía espera conocer en los próximos días el texto radicado y la fecha en que se discutirá la iniciativa, según reportó Revista Semana.
