El presidente Abelardo de la Espriella se refirió este miércoles 30 de septiembre a Margarita Andrade, a quien describió como una amiga suya, y la cuestionó por estar moviendo cargos en el departamento de Córdoba, según reportó El Colombiano.
La intervención del jefe de Estado ante un tema regional llama la atención porque Córdoba es uno de los departamentos con mayor peso político en la costa Caribe y ha sido escenario de disputas internas entre distintos grupos que apoyan al Gobierno nacional.
Margarita Andrade es una figura con reconocimiento en la política de Córdoba y mantiene cercanía con el presidente, razón por la cual el tono personal del pronunciamiento resulta relevante para entender las tensiones que se viven en la región, según la fuente.
El hecho de que el propio mandatario haya salido a poner un alto a alguien de su círculo cercano sugiere que dentro de la coalición oficial existen roces por la distribución de puestos en entidades y organismos del Estado con sede en ese departamento.
En la práctica, los movimientos de cargos en regiones como Córdoba afectan el acceso de los ciudadanos a servicios públicos, la ejecución de programas y la presencia institucional del Estado, por lo que cualquier disputa en ese terreno tiene impacto directo en la población.
La declaración se conoce en un contexto nacional en el que el Gobierno ha subrayado la necesidad de ordenar la burocracia y evitar cuotas políticas que privilegien a determinados sectores sobre la idoneidad técnica de los funcionarios.
Según El Colombiano, la advertencia del presidente a su amiga se produjo en un escenario público, lo que añade presión política sobre Andrade y sobre los demás actores cordobeses que participan en la repartición de cargos en la región.
Queda por verse si Margarita Andrade acata el llamado del presidente, si hay reacciones desde Córdoba y si la situación deriva en ajustes concretos en la nómina territorial o en la interlocución del Gobierno con líderes de esa zona del país.
