El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, respondió al influencer Zion Hwang, quien le había solicitado de manera pública la nacionalidad colombiana. Según informó Revista Semana, la reacción del jefe de Estado se produjo después de que el mensaje del creador de contenido circulara en redes sociales y se viralizara.
Zion Hwang es un creador de contenido que ha construido una audiencia amplia en plataformas digitales y que en otras ocasiones ha dirigido mensajes a figuras públicas colombianas. En esta oportunidad, su pedido se centró en obtener la nacionalidad colombiana, un trámite que en el país está regulado por la ley y que compete a la Cancillería y a la Registraduría Nacional del Estado Civil.
La nacionalidad colombiana se adquiere principalmente por nacimiento o por naturalización. La vía de la naturalización exige requisitos como residencia continuada en el país, dominio del idioma y otros criterios establecidos en la legislación vigente. Las solicitudes formales deben presentarse ante las autoridades competentes y no dependen de una decisión presidencial directa.
La respuesta del presidente De La Espriella fue recogida por Revista Semana y rápidamente fue replicada por usuarios en redes sociales, donde se mezclaron comentarios de apoyo, críticas y preguntas sobre el procedimiento real para acceder a la nacionalidad. El episodio volvió a poner sobre la mesa el alcance de las declaraciones del presidente en temas migratorios.
Desde el punto de vista institucional, las decisiones sobre ciudadanía y naturalización se tramitan en el marco de la ley y los reglamentos. Un pronunciamiento del presidente, por sí solo, no modifica ni sustituye los procedimientos administrativos vigentes. Cualquier ciudadano extranjero interesado en la nacionalidad debe cumplir los requisitos formales ante las entidades correspondientes.
El caso también llamó la atención por el creciente uso de redes sociales como canal para plantear solicitudes a los mandatarios. En los últimos años, distintos influenciadores han usado estas plataformas para dirigirse a autoridades nacionales, lo que ha generado debates sobre la pertinencia de esos pedidos y la forma en que el Gobierno los responde.
Revista Semana no publicó detalles adicionales sobre el contexto en el que se dio la solicitud original ni sobre los términos exactos de la respuesta presidencial. Hasta el momento, ninguna de las dos partes ha ampliado la conversación por otros canales oficiales confirmados.
El episodio deja abierta la pregunta sobre cómo se gestionan, desde la Presidencia, las peticiones que llegan por medios no oficiales, y qué tan frecuente es que figuras de internet reciban respuestas directas del jefe de Estado. La ciudadanía observa si se trata de un gesto aislado o si marca una forma de comunicación con audiencias digitales.
