El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó que sostuvo una llamada telefónica con su homólogo de Israel, Isaac Herzog, con el propósito de reabrir el canal diplomático entre ambos países. El anuncio marca uno de los primeros movimientos del próximo gobierno en política exterior.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, De la Espriella describió el contacto como el arranque de un proceso para restablecer las relaciones bilaterales. La decisión se conoce pocos días después de que el mandatario electo resultara elegido en las urnas y empiece a delinear su gabinete.
Colombia e Israel habían mantenido tradicionalmente relaciones diplomáticas activas, con cooperación en materia comercial, agrícola, tecnológica y de seguridad. El giro que ahora se anuncia implica retomar una agenda que en los últimos años se había visto atravesada por diferencias en torno al conflicto en Medio Oriente.
En julio de 2024, el gobierno de Gustavo Petro anunció la suspensión de las relaciones diplomáticas con Israel como respuesta a la ofensiva militar en Gaza. La ruptura incluyó el retiro temporal del personal diplomático y la cancelación de algunos acuerdos de cooperación, en una decisión que generó reacciones divididas dentro y fuera del país.
Por esa razón, el anuncio del presidente electo supone un cambio de rumbo en la postura histórica del Estado colombiano frente a Israel. Restaurar los vínculos implica revisar las decisiones tomadas por la administración anterior y avanzar en nuevas coordinaciones con la embajada y los ministerios competentes.
La conversación con Herzog abre la puerta a intercambios comerciales, cooperación en ciencia y tecnología, y acciones conjuntas en seguridad y agricultura. Israel es uno de los socios tradicionales de Colombia en transferencia de conocimiento agrícola, especialmente en zonas áridas, y en proyectos de innovación.
En el plano interno, el anuncio reconfigura el debate sobre el papel de Colombia en el conflicto en Medio Oriente. Sectores afines al gobierno saliente habían defendido la ruptura como un gesto humanitario, mientras que representantes de la comunidad judía en Colombia y diversos actores políticos pidieron en su momento mantener el diálogo.
El proceso para restablecer relaciones diplomáticas suele pasar por varias etapas: designar un embajador de carrera o un encargado de negocios, coordinar agendas bilaterales y firmar los acuerdos correspondientes. Por ahora, no se conocen fechas ni nombres de los diplomáticos que encabezarán el proceso.
De la Espriella sostuvo que el llamado con Herzog es la primera ficha de su política internacional. La señal política anticipa una línea de mayor cercanía con Israel y con otros aliados tradicionales de Colombia, en medio de un escenario global marcado por la guerra en Gaza y la reconfiguración de alianzas en Medio Oriente.
