El presidente Abelardo de la Esprilla designó a David Vélez como asesor en inteligencia artificial del Gobierno nacional, según reportó el medio Occidente. El nombramiento se enmarca en la estrategia que la administración busca darle a esta tecnología dentro de la gestión pública.
David Vélez es un colombiano ampliamente conocido en el sector financiero y tecnológico. Fundó y dirige una de las plataformas digitales de inversión más reconocidas de la región, con presencia en varios países de América Latina. Su trayectoria le ha dado visibilidad internacional en el ecosistema de innovación.
El Gobierno no ha detallado, en el reporte de Occidente, las funciones específicas que cumplirá el nuevo asesor ni la dependencia desde la cual ejercerá el cargo. El alcance de su labor y los plazos de la estrategia tampoco aparecen precisados en la información publicada por el medio.
La inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad para distintos gobiernos de la región, que la ven como una herramienta para modernizar servicios públicos, mejorar la eficiencia administrativa y promover el desarrollo económico. En Colombia, distintos ministerios y entidades han venido explorando aplicaciones en sectores como salud, justicia y seguridad.
El sector privado también ha mostrado interés en participar en la formulación de estas políticas. Empresas de tecnología, universidades y organizaciones civiles han planteado la necesidad de marcos regulatorios claros, así como de salvaguardas frente a riesgos como la desinformación, la protección de datos y el sesgo algorítmico.
La llegada de un asesor con experiencia en el sector privado puede abrir la puerta a una articulación más estrecha entre el Gobierno y la industria tecnológica. Esa colaboración suele traducirse en pilotos de innovación, transferencia de conocimiento y atracción de inversión al país.
La oposición y los gremios académicos han pedido en debates previos que cualquier política de inteligencia artificial incluya principios de transparencia, rendición de cuentas y respeto a los derechos fundamentales. El nuevo asesor deberá lidiar con esas exigencias si quiere consolidar una agenda nacional en la materia.
El nombramiento se produce en un momento en que varias economías avanzadas ya cuentan con estrategias formales de inteligencia artificial. En ese contexto, la pregunta que queda abierta es cómo Colombia piensa diferenciarse, qué sectores priorizará y con qué recursos avanzará.
Por ahora, la ciudadanía y los actores involucrados esperan conocer los lineamientos concretos de la estrategia, los plazos de ejecución y la forma en que el nuevo asesor articulará su trabajo con las entidades públicas ya existentes. Occidente publicó la información como primicia y todavía no se conoce un pronunciamiento oficial detallado desde la Casa de Nariño sobre el alcance del nombramiento.
