Infobae reportó que Abelardo de la Espriella resultó vencedor de la elección presidencial en Colombia y asumió la primera magistratura del país. El medio también documentó que la campaña incluyó una activa competencia en redes sociales, en particular en Instagram.
De acuerdo con los datos publicados por Infobae, el candidato ganador acumuló cerca de 1,9 millones de seguidores en esa plataforma. Su rival en la contienda, Iván Cepeda, cerró la campaña con aproximadamente 1,3 millones de usuarios en la misma red. La brecha entre ambos perfiles fue de unos 600.000 seguidores.
Las redes sociales se han convertido en un canal central de la comunicación política en Colombia durante la última década. Plataformas como Instagram, X y TikTok permiten a los candidatos difundir propuestas, responder a sus contradictores y organizar eventos sin depender exclusivamente de los medios tradicionales. Los equipos de campaña suelen contratar equipos de contenido, agencias de marketing digital y consultores en análisis de datos.
En Colombia, la autoridad electoral es la Registraduría Nacional del Estado Civil, entidad encargada de organizar los comicios y publicar los resultados oficiales. La Ley Estatutaria de Garantías Electorales y las resoluciones del Consejo Nacional Electoral regulan la propaganda en redes, incluyendo los topes de financiación y la transparencia de la publicidad digital. Las campañas deben reportar los gastos en plataformas ante el Fondo Nacional de Financiación Política.
El crecimiento de seguidores en redes puede responder a distintos factores. Entre ellos, el reconocimiento previo del candidato, la intensidad de su actividad en la plataforma, la pauta publicitaria contratada y el alcance orgánico de las publicaciones virales. La métrica de seguidores, sin embargo, no equivale al número de votantes ni garantiza una audiencia activa que interactúe con los contenidos.
La campaña presidencial incluyó también una disputa por el control de los algoritmos. Tanto el equipo de De la Espriella como el de Cepeda publicaron videos, transmisiones en vivo y piezas gráficas con distinto nivel de interacción. Infobae describió el fenómeno como una competencia de algoritmos, en la que los equipos buscaban que sus publicaciones fueran recomendadas con mayor frecuencia por las plataformas.
Para los ciudadanos, la consecuencia directa es una saturación de contenido político en sus teléfonos celulares. Los usuarios de redes recibieron videos, anuncios y mensajes de ambos bandos durante los meses previos a la elección. Los analistas suelen advertir que esta exposición puede reforzar las burbujas informativas, donde cada usuario ve principalmente contenido afín a su preferencia política.
Reacciones en laarena pública no fueron detalladas en el extracto de Infobae, aunque el medio suele recoger declaraciones de los equipos de campaña y de analistas políticos. La nota original describe el contraste entre las dos estrategias digitales y los volúmenes de audiencia alcanzados por cada candidato en la red social propiedad de Meta.
Quedan pendientes varios procesos propios del cierre electoral. La Registraduría debe consolidar el preconteo y expedir las actas oficiales. El presidente electo deberá preparar su equipo de gabinete y presentar las prioridades de su gobierno al Congreso. En paralelo, los equipos de comunicación seguirán activos en redes, esta vez con la dinámica propia de un nuevo gobierno que rinde cuentas a la ciudadanía.
