El presidente Abelardo de la Espriella oficializó el nombramiento de Alejandro Ordóñez como embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA). La decisión quedó registrada ante el Gobierno nacional y fue reportada por Semana.
Ordóñez es abogado y fue procurador general de la Nación entre 2009 y 2016, un período durante el cual el Ministerio Público colombiano ejerció funciones disciplinarias sobre servidores públicos y de intervención ante la jurisdicción constitucional. Su trayectoria incluye además una campaña presidencial y pasos por el servicio exterior en años anteriores.
Con el nuevo cargo, Ordóñez deberá instalarse en Washington, ciudad donde la OEA mantiene su sede principal. Desde allí, la representación colombiana participa en las discusiones políticas, los pronunciamientos sobre crisis hemisféricas y los mecanismos de cooperación que el organismo coordina con sus 34 estados miembros.
La embajada ante la OEA es una de las misiones diplomáticas más visibles de Colombia en el continente. El embajador concurre al Consejo Permanente, acompaña los debates sobre derechos humanos, democracia y seguridad, y articula la posición del país frente a conflictos como los que se viven en Venezuela, Nicaragua o Haití.
Para el Gobierno, la elección de un exjefe del Ministerio Público envía una señal sobre el perfil que busca representar a Colombia en el foro hemisférico. La Procuraduría es, por mandato constitucional, la entidad que vela por la guarda de los derechos humanos y el cumplimiento de los deberes del Estado.
En la oposición y en distintos círculos académicos, el nombre de Ordóñez genera expectativa por sus posiciones conservadoras en asuntos como la familia, la objeción de conciencia y el enfoque de género, temas que la OEA ha abordado en resoluciones y declaraciones a lo largo de los últimos años.
El nombramiento todavía debe surtir los pasos formales ante el Senado de la República, que evalúa y aprueba las hojas de vida de los embajadores. Hasta tanto no se produzca esa ratificación, Ordóñez actúa como embajador designado y puede empezar los contactos protocolarios con la Secretaría General.
La Cancillería colombiana, por su parte, deberá coordinar el empalme con el embajador saliente y remitir el pliego de credenciales al secretario general de la OEA. Ese trámite marca el inicio formal de la gestión del nuevo representante.
Ordóñez asumirá funciones en un momento de fuertes tensiones diplomáticas en la región, con debates abiertos sobre la situación en Venezuela, la crisis haitiana y la cooperación en materia de migración y lucha contra el narcotráfico. Colombia ha sido, tradicionalmente, uno de los países más activos en estos escenarios multilaterales.
