El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, dirigió un mensaje directo a las Fuerzas Militares y de Policía en el que les pidió no obedecer órdenes del actual gobierno que vayan en contravía de la Carta Magna. Según reportó Infobae, el llamado central fue una invocación a cumplir con el juramento constitucional que todo uniformado realiza al ingresar a la institución.
La declaración se produce en un contexto de alta incertidumbre política. El presidente saliente, Gustavo Petro, ha mantenido la postura de no reconocer los resultados de las elecciones, lo que ha generado preguntas sobre cómo transcurrirá el proceso de transición entre un gobierno que cuestiona la legitimidad del ganador y un presidente electo que asume funciones en los próximos meses.
De la Espriella fue enfático en señalar que el deber principal de los militares y policías es proteger la Constitución, por encima de cualquier instrucción que reciban de la cadena de mando si esta resulta contraria al ordenamiento jurídico. La frase que escogió para cerrar su mensaje, «cumplan con su juramento», se convirtió en el eje de la intervención.
Este tipo de llamados no es frecuente en Colombia en pleno proceso de transición. La relación entre las Fuerzas Armadas y el poder civil se rige por el principio de obediencia jerárquica, pero también por la obligación de respetar la Constitución como norma suprema. En la historia reciente del país, momentos de tensión institucional han puesto a prueba ese equilibrio.
La Fuerza Pública en Colombia depende administrativamente del Ministerio de Defensa, que a su vez hace parte del gobierno nacional. Por eso, las declaraciones del presidente electo buscan incidir en la actitud que tendrán los uniformados durante el período en que coexisten dos figuras con legitimidades distintas: una que termina su mandato y otra que se prepara para iniciarlo.
Para la ciudadanía, el alcance práctico de este tipo de mensajes es doble. Por un lado, busca que la transición de mando se desarrolle sin sobresaltos en el frente institucional. Por el otro, envía una señal a los ciudadanos sobre cuál será la posición del próximo gobierno frente a eventuales decisiones del actual que se consideren fuera del marco constitucional.
El extracto publicado por Infobae no precisa si la solicitud se hizo en un acto público, en una declaración a medios o en un comunicado escrito. Tampoco detalla la fecha exacta ni el lugar de la intervención, por lo que el contexto inmediato de las palabras no puede precisarse más allá de lo que ofrece la fuente.
Queda por verse cómo reaccionan las Fuerzas Militares y el Ministerio de Defensa frente a este pronunciamiento. Tampoco está claro si la no aceptación de los resultados por parte de Petro se sostendrá hasta el día de la posesión, ni si habrá algún pronunciamiento formal del gobierno saliente sobre las declaraciones del presidente electo.
Lo cierto es que la transición entre Petro y De la Espriella queda marcada por un ingrediente que no estaba en los planes de una democracia que acostumbra entregar el poder de manera ordenada: la negación del resultado por parte de quien todavía ejerce la primera magistratura.
