La Casa de la Moneda de Colombia abrió un proceso de cotización para producir una moneda protocolaria en oro vinculada a la gestión del presidente Abelardo de la Espriella, según reportó Portafolio. La pieza incluiría un tigre ojiverde y distintos símbolos de seguridad antifraude, y la orden inicial contempla un mínimo de 100 unidades.
Las monedas protocolarias son piezas conmemorativas que la Presidencia y otras entidades del Estado utilizan en actos oficiales, visitas de Estado y reuniones con delegaciones extranjeras. Tradicionalmente circulan en cantidades reducidas y se entregan como obsequio institucional, sin valor de uso comercial.
La inclusión de un tigre ojiverde en el diseño conecta con un símbolo de la fauna y la identidad nacional. El felino, asociado históricamente a relatos regionales y a la riqueza natural del país, ya ha aparecido en emisiones numismáticas y en sellos institucionales colombianos en distintas épocas.
El proceso se encuentra en etapa de cotización, una fase previa a la adjudicación del taller que se encargará de la acuñación. En esta instancia los proveedores presentan propuestas técnicas y económicas antes de que la Casa de la Moneda defina el contrato de fabricación y las especificaciones finales de cada pieza.
La Casa de la Moneda, dependiente del Banco de la República en su origen y luego vinculada a la industria militar, es la entidad autorizada para producir especies monetarias y medallas oficiales en Colombia. Su participación garantiza el cumplimiento de los estándares de pureza del metal y de los mecanismos de seguridad que diferencian una pieza auténtica de cualquier reproducción.
Para la ciudadanía, este tipo de emisiones tiene un efecto principalmente simbólico. Las monedas protocolarias no entran al circulante cotidiano y su producción se financia con recursos institucionales destinados a la imagen y la representación del Estado en escenarios diplomáticos y protocolarios.
El proceso de cotización abierto indica que el gobierno de Abelardo de la Espriella continúa con los trámites administrativos para que las piezas estén disponibles en lo que resta de su gestión. La cantidad inicial de 100 unidades permite cubrir la demanda de los actos oficiales previstos sin comprometer una emisión masiva.
Queda pendiente la publicación de los pliegos definitivos, los plazos de entrega y el taller encargado de la acuñación. La Casa de la Moneda suele divulgar estos datos una vez adjudicado el contrato, junto con las especificaciones finales del diseño que se conozca de manera oficial.
