El equipo de transición del presidente electo Abelardo de la Espriella rechazó la nueva reforma tributaria que el gobierno de Gustavo Petro radicó ante el Congreso. La declaración fue recogida por La FM, que tituló la posición con la frase “los colombianos no deben pagar errores del Gobierno saliente”.
Según el extracto publicado por La FM, la postura del equipo entrante atribuye la crisis fiscal actual al deterioro de las finanzas públicas durante los últimos años. Esa lectura marca el tono del primer mensaje económico del equipo de transición frente a una iniciativa que ya cursa en el Legislativo.
La reforma tributaria es un proyecto de ley mediante el cual el Gobierno modifica los impuestos nacionales. En Colombia, esos proyectos los tramita el Congreso y pueden incluir cambios en tarifas, deducciones, bases gravables y nuevos tributos. La sola radicación no implica aprobación, pues el texto debe surtir varios debates en las cámaras legislativas.
El presidente Gustavo Petro ha impulsado desde el inicio de su mandato una ambiciosa agenda de reformas sociales. La reforma tributaria ha sido una de sus apuestas centrales para financiar programas en regiones y sectores priorizados por su administración. El debate sobre el alcance y la viabilidad fiscal de esa propuesta ha sido objeto de controversia durante todo el cuatrienio.
La irrupción de una nueva reforma en este momento ocurre en medio de las discusiones propias del empalme presidencial. En Colombia, ese proceso permite al gobierno electo conocer el estado de las cuentas nacionales y preparar el Plan Nacional de Desarrollo y el presupuesto del año siguiente. Las declaraciones del equipo de De la Espriella se producen en ese contexto de transición.
Desde el punto de vista ciudadano, una reforma tributaria tiene efectos directos sobre hogares y empresas. Si se aprueban nuevos impuestos o se amplían bases gravables, los contribuyentes deben asumir pagos adicionales. Si, por el contrario, la reforma no avanza, el Gobierno saliente enfrenta el cierre del periodo sin la herramienta fiscal que esperaba.
El extracto no precisa qué artículos específicos del proyecto rechaza el equipo entrante ni qué cifras concretas presenta sobre el deterioro fiscal. Tampoco menciona reacciones del Ministerio de Hacienda ni de otros voceros del Gobierno de Petro frente a estas declaraciones. La fuente citada es únicamente La FM.
La diferencia de criterios entre el gobierno saliente y el equipo del presidente electo anticipa un escenario de choque político alrededor de la reforma. En la práctica, la bancada del nuevo gobierno en el Congreso podría convertirse en un factor determinante para el trámite del proyecto durante las semanas que restan de la actual legislatura.
Queda por verse si la reforma tributaria será archivada, modificada o si el Gobierno de Petro insistirá en su trámite hasta el final del periodo. Lo que ya está sobre la mesa es la posición pública del equipo de De la Espriella: cualquier nuevo gravamen, argumentan, debería esperar al próximo gobierno.
