Abelardo de la Espriella asumió la presidencia de Colombia en una ceremonia de acreditación que reunió a invitados nacionales y extranjeros. En ese contexto, su padre dirigió una advertencia directa sobre el equipo cercano al nuevo gobernante, según registró Infobae.
La frase divulgada por la fuente fue: “Sus colaboradores pueden meter las patas, pero no las manos”. La expresión llegó en un momento solemne y fue captada por los asistentes, que la difundieron de inmediato por redes sociales y medios de comunicación.
El mensaje apunta al núcleo del poder presidencial. Históricamente, los gabinetes y los equipos de asesores se consideran la primera línea de gestión de un gobierno, y su desempeño marca el tono de la administración desde el primer día.
En Colombia, las posesiones presidenciales suelen combinar actos protocolarios con mensajes políticos. Las palabras pronunciadas en esos escenarios quedan registradas y, con frecuencia, se convierten en referencia para la opinión pública durante los meses siguientes.
El extracto difundido por Infobae resalta que la declaración llamó la atención de seguidores y críticos del presidente electo. Esa reacción dividida muestra que el mensaje fue leído tanto como un gesto familiar como una señal política.
Para los seguidores, la intervención del padre puede interpretarse como un llamado a la transparencia y al cuidado de la conducta de quienes rodean al presidente. Para los críticos, abre un flanco de control sobre la posible influencia de terceros en las decisiones de gobierno.
El episodio ocurre en un país donde los debates sobre la independencia del Ejecutivo frente a sus equipos de trabajo han marcado varias administraciones. La advertencia pública reaviva esa discusión en el arranque del mandato.
Por ahora, la administración entrante no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el contenido de la frase ni sobre el alcance del consejo. La posesión continúa su curso protocolario y los actos posteriores quedan por desarrollarse en las próximas horas.
Lo que queda en el aire es cómo responderá el nuevo gobierno a las expectativas que dejó el mensaje. La elección de colaboradores, los perfiles del gabinete y los primeros decretos serán observados con atención por la ciudadanía y por los medios.
