Según la fuente, el diálogo se produjo por videollamada y en él participaron reconocidos jugadores de la selección Colombia, encabezados por Yerry Mina y Juan Guillermo Cuadrado, con James Rodríguez también presente en la llamada. Los deportistas le habrían expresado su apoyo al presidente electo, Abelardo de la Espriella.
La revelación del encuentro fue realizada por el medio Infobae, que publicó detalles de la comunicación y de la reacción de los futbolistas involucrados. El reporte señala que la conversación se dio en un momento cercano al proceso de transición hacia el nuevo gobierno.
El episodio abrió una polémica en redes sociales y en la opinión pública, donde surgieron cuestionamientos sobre si es apropiado que figuras del deporte, con enorme visibilidad entre los aficionados, manifiesten respaldo explícito a un presidente electo durante el periodo previo a su posesión.
Los jugadores mencionados son piezas históricas de la selección Colombia en los últimos años y cuentan con carreras internacionales en clubes de Europa y América. Su participación en una conversación de este tipo los ubica, de manera directa, en el debate político nacional, algo que no es habitual para deportistas en activo de su nivel.
En el contexto colombiano, las figuras del fútbol suelen tener una influencia marcada en la opinión pública, especialmente entre los jóvenes. Por eso, cuando manifiestan posiciones políticas explícitas, el hecho suele interpretarse como un gesto con peso simbólico que trasciende lo deportivo.
La fuente no detalla la fecha exacta de la videollamada, ni la duración de la llamada, ni el contenido completo de lo dicho por cada participante. Tampoco precisa si hubo otros asistentes fuera de los nombres mencionados por Infobae.
Desde el entorno del presidente electo no se conoce, hasta ahora, un pronunciamiento oficial distinto al reportado por el medio que reveló la noticia. Tampoco hubo, según el extracto disponible, una respuesta pública de los demás jugadores consultados o de sus equipos.
Lo que queda en el aire es si este tipo de contactos se repetirá con otros personajes públicos del deporte o la cultura, y si los mismos jugadores harán pública su postura una vez Abelardo de la Espriella asuma la presidencia. El episodio reabre, además, el debate sobre la cercanía entre la clase política y los referentes deportivos del país.
