Según publicó Diario Las Américas, Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, notificó a Washington su intención de abandonar la iniciativa china impulsada durante el mandato de Gustavo Petro. La comunicación se dirigió a las autoridades estadounidenses como paso previo al retiro formal del país de la Ruta de la Seda.
La Ruta de la Seda, también llamada Belt and Road Initiative, es un programa lanzado por China en 2013 que busca conectar al gigante asiático con países de Asia, Europa, África y América Latina mediante proyectos de infraestructura, puertos, ferrocarriles y acuerdos comerciales. Colombia se adhirió formalmente a esta iniciativa en 2024 durante la administración de Gustavo Petro.
El ingreso de Colombia a la Ruta de la Seda se concretó mediante un memorando de entendimiento con China que abrió la puerta a inversiones en infraestructura, cooperación en comercio y financiamiento de proyectos estratégicos. La adhesión generó críticas en Washington, donde algunos sectores consideran la iniciativa china una herramienta de expansión geopolítica.
Estados Unidos ha expresado en múltiples ocasiones su preocupación por la creciente influencia de China en América Latina, una región considerada históricamente parte de su esfera de influencia. La decisión de De la Espriella de comunicar el retiro directamente a Washington sugiere un acercamiento del gobierno electo colombiano a la posición estadounidense sobre el tema.
Para los ciudadanos colombianos, la salida de la Ruta de la Seda podría tener implicaciones en los flujos de inversión extranjera y en la ejecución de proyectos de infraestructura que hubieran podido financiarse con capital chino. Sectores como el de transporte, energía y telecomunicaciones suelen ser los más interesados en estos acuerdos.
En el plano diplomático, el anuncio marca un giro respecto a la política exterior de Petro, que priorizó el acercamiento con China, Rusia y otros países fuera del eje tradicional de aliados de Colombia. El nuevo gobierno orienta su política hacia un mayor alineamiento con Estados Unidos, principal socio comercial y aliado en materia de seguridad del país.
La decisión final sobre la permanencia en la Ruta de la Seda corresponde al gobierno en ejercicio, pues los acuerdos internacionales firmados por un Estado surten efectos hasta que se cumple el procedimiento de retiro previsto en los propios documentos. En el caso chino, el memorando suscrito con Petro establece mecanismos de terminación que deben surtirse por la vía diplomática.
Queda por conocer la reacción oficial de China, que en otros países ha expresado malestar cuando gobiernos deciden apartarse de la iniciativa. También se conocerán los términos del retiro y si Colombia enfrenta alguna consecuencia en materia de proyectos ya acordados o en negociación con Beijing.
El anuncio llega en un momento en que De la Espriella prepara su transición hacia la Casa de Nariño y define el equipo diplomático que lo acompañará. La política exterior hacia China y Estados Unidos será uno de los primeros temas que deberá abordar formalmente una vez asuma el cargo.
