Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, lanzó duras críticas contra la administración que lideró Gustavo Petro entre 2022 y 2026. En su visita a Colombia, el funcionario calificó ese período como una aberración y aseguró que estuvo lleno de desastres, una valoración poco habitual en el tono de la diplomacia estadounidense hacia un país aliado.
Las declaraciones se conocieron tras el encuentro que Rubio sostuvo en territorio colombiano con el presidente Abelardo de la Espriella, en el marco de una agenda bilateral que busca reforzar los lazos entre Washington y Bogotá. La presencia del jefe de la diplomacia estadounidense en Colombia marca un gesto político relevante para el nuevo gobierno nacional.
El gobierno de Petro cerró su ciclo con una relación compleja con Estados Unidos, marcada por diferencias en materia de política antidrogas, manejo de la frontera y sintonía ideológica. Rubio, senador por Florida antes de asumir la Secretaría de Estado, fue durante años uno de los críticos más vocales del petrismo en el Congreso estadounidense.
En su visita, Rubio y De la Espriella repasaron temas de la agenda común, entre ellos seguridad regional, migración, comercio y cooperación antinarcóticos. El tono de las declaraciones del secretario deja entrevoir un giro en la lectura que Washington hace sobre Colombia, luego de años de distancia con la anterior administración.
La caracterización de aberración no es menor en el lenguaje diplomático. Se trata de un término fuerte para describir el desempeño de un gobierno con el que Estados Unidos mantuvo relaciones formales durante cuatro años. La frase sugiere un replanteamiento del vínculo bilateral desde el inicio de la nueva presidencia.
Desde el lado colombiano, el gobierno de De la Espriella ha planteado una postura de alineamiento con Washington en varios frentes, en especial en seguridad y lucha contra el narcotráfico. El respaldo público de Rubio a esa línea fortalece la posición del Ejecutivo en su primer tramo de gestión.
El gobierno de Petro aún no ha emitido una respuesta pública a los señalamientos del secretario de Estado. Sectores cercanos al petrismo han rechazado en otras ocasiones las críticas de figuras republicanas de Estados Unidos, por considerarlas injerencia en asuntos internos.
Queda por verse si las palabras de Rubio marcan el tono de la relación bilateral en los próximos años o si se tratan de un pronunciamiento coyuntural ligado a la visita. El nuevo gobierno colombiano tendrá que gestionar esa lectura en una etapa en la que busca recomponer la confianza con su principal socio hemisférico.
