La Academia Nacional de Medicina (ANM) presentó formalmente al equipo de salud del presidente electo Abelardo de la Espriella un documento con una propuesta de reforma estructural al sistema de salud. El encuentro hace parte de la ronda de reuniones que el nuevo Gobierno adelanta con actores técnicos y académicos antes de posesionarse, según reportó El Colombiano.
La ANM es una de las instituciones científicas más antiguas del país. Fue fundada en 1873 y actúa como cuerpo consultivo del Estado en temas de salud pública, formación médica y políticas sanitarias. Por tradición, sus pronunciamientos tienen peso técnico en los debates legislativos sobre el sector.
La propuesta llega en un momento clave. El sistema de salud colombiano atraviesa desde hace años una crisis de liquidez, con deudas acumuladas entre las Empresas Promotoras de Salud (EPS), las Instituciones Prestadoras de Servicios (IPS) y el Gobierno nacional. El propio Gobierno entrante ha reconocido que la reforma será uno de los ejes de su mandato.
Desde el punto de vista ciudadano, cualquier modificación al sistema impacta de manera directa a más de 25 millones de usuarios afiliados al régimen contributivo y subsidiado. Cambios en el modelo de financiamiento, en la operación de los aseguradores o en la contratación con hospitales públicos y privados pueden alterar el acceso a citas, medicamentos y procedimientos.
La academia planteó su visión como una base técnica para el debate. Insistió en que la discusión debe partir del análisis de los resultados en cobertura, calidad y sostenibilidad financiera, y no de cálculos políticos coyunturales. Esa fue la línea que la ANM defendió en las discusiones de la fallida reforma a la salud de 2023 y 2024.
En el equipo de transición del presidente De la Espriella el área de salud ha sido coordinada por figuras cercanas al sector. El equipo recibió el documento y se comprometió a evaluarlo en las mesas de trabajo que se adelantan en Bogotá, según la información publicada por El Colombiano.
Sectores gremiales como la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas y agremiaciones médicas han pedido en los últimos meses ser escuchados antes de que se radique un nuevo proyecto de ley. La academia, con su tradición institucional, busca llegar a esa conversación con un insumo propio y evitar que la reforma se construya sin consensos técnicos.
Quedan varios pasos pendientes. El equipo de transición debe consolidar la propuesta final del Gobierno, definir si se presentará como ley estatutaria u ordinaria y socializarla con el Congreso elegido el pasado 8 de marzo de 2026. La ANM, por su parte, anunció que hará seguimiento público al contenido del articulado.
La ciudadanía observa con atención este proceso. Las encuestas más recientes han mostrado que la salud es una de las tres preocupaciones más sentidas por los hogares colombianos, junto con el empleo y la seguridad. Una reforma que mejore el acceso y la oportunidad de atención sería vista como un avance, mientras que una que profundice la fragmentación podría ampliar el rechazo social al nuevo Gobierno.
