La Academia Nacional de Medicina radicó ante el Gobierno nacional una propuesta con cinco puntos orientada a recuperar el sistema de salud en Colombia. La iniciativa fue dada a conocer por la Revista Semana, que publicó los ejes centrales del documento.
Uno de los planteamientos centrales de la Academia es unificar los regímenes contributivo y subsidiado. Con esa fusión se busca que los afiliados reciban la misma cobertura sin importar su capacidad de pago, una discusión que el país arrastra desde la Ley 100 de 1993.
El segundo punto propone fortalecer el control sobre los recursos que financian la salud. La Academia considera indispensable mejorar la vigilancia del uso de los dineros públicos, un reclamo recurrente de los gremios médicos y de los organismos de control.
Como tercer eje, la entidad académica sugiere ordenar la relación entre aseguradores y prestadores de servicios. La idea es reducir la intermediación y garantizar que los pagos lleguen con oportunidad a los hospitales y clínicas que atienden a los pacientes.
La propuesta también incluye recuperar la autonomía médica y fortalecer la formación del talento humano en salud. Para la Academia, sin profesionales bien capacitados y con independencia clínica, ninguna reforma estructural podrá sostenerse en el tiempo.
El quinto punto aborda la participación de los usuarios en el sistema. Se plantea que las comunidades tengan voz real en las decisiones sobre cobertura, calidad y acceso a los servicios, mediante instancias formales de veeduría y control social.
La iniciativa llega en un momento en el que el Gobierno de De La Espriella debe definir los lineamientos de su política de salud. El Ministerio del ramo todavía no se ha pronunciado de manera oficial sobre cada uno de los cinco puntos, pero la entrega del documento abre una mesa de diálogo técnico.
Para los usuarios, los puntos más sensibles son la unificación de regímenes y el control de los recursos. Si la propuesta avanza, los ciudadanos del régimen subsidiado podrían acceder al mismo plan de beneficios que los del contributivo, y los recursos serían rastreados con mayor exigencia.
Queda pendiente la respuesta del Ejecutivo y del Congreso a la propuesta de la Academia. El camino incluye mesas técnicas, debates legislativos y, eventualmente, una reforma que cambie la arquitectura actual del sistema, un proceso que históricamente ha tomado varios años en Colombia.
Según la fuente, la propuesta fue presentada formalmente al Gobierno de De La Espriella, que ahora evalúa los cinco ejes con sus equipos técnicos.
