Acemi, agremiación que reúne a varias de las Empresas Promotoras de Salud (EPS) del régimen contributivo en Colombia, dirigió un llamado directo al presidente electo Abelardo de la Espriella. Según reportó Infobae, el gremio solicitó un plan de choque que permita rescatar al sistema de salud de la crisis que, a su juicio, se agravará en los próximos meses.
El pronunciamiento se conoce en un contexto de transición gubernamental. La administración entrante deberá asumir el funcionamiento cotidiano de un sistema que atiende a millones de colombianos y que en los últimos años ha enfrentado tensiones crecientes en el flujo de recursos entre EPS, prestadores de servicios y el Estado.
El gremio señaló que el próximo gobierno recibirá tres tipos de problemas simultáneos. El primero es de orden operativo: demoras en autorizaciones, dificultades para acceder a citas especializadas y trabas en la entrega de medicamentos. El segundo es financiero: cartera acumulada entre actores del sistema, insuficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para cubrir el plan de beneficios y liquidez cada vez más estrecha en las EPS.
El tercer frente, de acuerdo con Acemi, es el de la confianza. Los usuarios perciben un sistema que no responde a sus necesidades con oportunidad ni calidad, y esa percepción erosiona la legitimidad del modelo. Para el gremio, esta pérdida de credibilidad es tan urgente como los desajustes contables.
Infobae reseñó que Acemi pidió tres acciones concretas a la administración de De la Espriella. La primera, decisiones urgentes que estabilicen el flujo de recursos y reduzcan la cartera entre los actores. La segunda, una inyección de recursos adicionales que permita cerrar el déficit operativo. La tercera, una mesa de trabajo permanente con todos los sectores involucrados: EPS, clínicas, hospitales, médicos, pacientes y autoridades territoriales.
La petición llega cuando el país debate el rumbo de la reforma a la salud. En los últimos años se han presentado proyectos que proponen cambios estructurales al modelo, con énfasis en la gestión pública de los recursos y un papel diferenciado para las EPS. El sector privado y el gremial han expresado de forma recurrente sus reservas frente a esos cambios.
Para los usuarios, las consecuencias de la crisis son tangibles. Pacientes con enfermedades crónicas reportan demoras en la entrega de medicamentos, mientras que usuarios del régimen contributivo enfrentan esperas prolongadas para procedimientos no urgentes. Las quejas ante la Superintendencia Nacional de Salud han crecido, según reportes de los propios veedores ciudadanos.
Acemi insistió en que el trabajo conjunto no debe limitarse al Gobierno nacional. Los entes territoriales, las sociedades científicas y los representantes de los pacientes deben hacer parte de la solución, según el gremio. Sin esa articulación, advirtió, las medidas que adopte el Ejecutivo tendrán un impacto limitado.
El llamado también incluye un componente temporal. Para Acemi, las medidas no pueden esperar a que la nueva administración se posesione y adelante un diagnóstico prolongado. Pidió que desde la fase de empalme se evalúe la situación financiera del sistema y se diseñen los primeros alivios. El sector espera señales concretas del nuevo gobierno en las primeras semanas de gestión.
Queda por verse cómo responderá el equipo del presidente electo a este primer pronunciamiento gremial de envergadura. La crisis del sistema de salud es uno de los temas que cualquier gobierno en Colombia hereda como prioridad, y la forma en que De la Espriella aborde estas peticiones marcará la relación entre su administración y uno de los sectores más sensibles para la población.
