El portal redmas.com.co publicó que un hallazgo en las cámaras de fotodetección del país habría permitido dejar sin efecto miles de fotomultas que habían sido impuestas a conductores en distintas ciudades. La nota atribuye la decisión a una gestión adelantada durante la administración del presidente Abelardo De La Espriella.
De acuerdo con el reporte, la irregularidad detectada comprometería la validez técnica o procedimental de las sanciones que esas cámaras emiten de manera automática. Fotomultas son comparendos generados a partir de equipos electrónicos que registran presuntas infracciones de tránsito, especialmente exceso de velocidad.
El sistema de fotodetección opera en varios municipios colombianos y depende de convenios entre las autoridades locales y operadores privados. Su funcionamiento ha sido cuestionado en distintas ocasiones por fallas en la calibración, en la señalización vial o en los procesos de notificación a los conductores.
En el contexto del Gobierno de De La Espriella, la noticia se presenta como un alivio para los ciudadanos que habían recibido sanciones derivadas de estos dispositivos. Miles de conductores en el país habrían sido notificados de fotomultas que ahora quedarían sin efecto, según lo publicado por la fuente.
El anuncio también reabre el debate sobre el control que el Estado ejerce sobre los sistemas automáticos de infracciones en Colombia. Diversos sectores han pedido durante años mayor transparencia en los contratos, en la cadena custodia de las pruebas y en los mecanismos de defensa para los ciudadanos.
Para los conductores afectados, la noticia significa que no deberán pagar las multas ni enfrentar los cobros coactivos asociados, siempre que la decisión se haga efectiva en los términos descritos por la fuente. Las autoridades de tránsito tendrían que evaluar caso por caso la aplicación del fallo.
La publicación no detalla el tipo exacto de irregularidad encontrada ni el número preciso de comparendos anulados. Tampoco especifica si la medida cobija a todos los sistemas del país o solo a los equipos operados por un proveedor específico, por lo que queda pendiente la confirmación oficial.
El episodio deja sobre la mesa preguntas sobre la auditoría técnica de las cámaras, la responsabilidad de los operadores y el papel de la Superintendencia de Transporte en la vigilancia de estos dispositivos. Expertos en derecho administrativo han señalado que cualquier hallazgo de este tipo suele derivar en revisiones masivas.
Por ahora, el reporte de redmas.com.co marca un punto de inflexión en la discusión pública sobre las fotomultas. Queda por conocer el alcance real de la decisión y la forma como las autoridades competentes comunicarán los efectos a los ciudadanos que recibieron estas sanciones en los últimos meses.
