Al posesionarse, el presidente Abelardo de la Espriella confirmó que su Gobierno retirará la demanda que Colombia había presentado contra Israel ante instancias internacionales por el supuesto genocidio en Gaza. La decisión marca un giro en la política exterior del país respecto al conflicto en Medio Oriente.
La normalización de las relaciones entre Colombia e Israel entrará en vigor el próximo 7 de agosto, según reportó El País. El restablecimiento abarcará los vínculos institucionales, diplomáticos y comerciales que se habían deteriorado tras la ruptura del 2024.
Las relaciones entre ambos países se suspendieron en mayo de 2024, cuando el entonces presidente Gustavo Petro anunció la ruptura como respuesta a la ofensiva militar israelí en la franja de Gaza. Desde entonces, las embajadas permanecieron sin titulares y la cooperación bilateral quedó en suspenso.
Colombia había acudido a la Corte Internacional de Justicia con una demanda contra Israel por presuntas violaciones a la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. La retirada de esa acción jurídica es uno de los primeros actos de política exterior del nuevo Gobierno.
Para Israel, la normalización implica recuperar un socio comercial en América Latina y restablecer canales diplomáticos con un país que había sido especialmente crítico de su operación militar en Gaza. El Gobierno israelí no ha emitido por ahora un pronunciamiento oficial sobre los anuncios.
Entre los sectores que se beneficiarán con el restablecimiento están el comercio agrícola, la tecnología agrícola y los acuerdos en materia de seguridad y defensa. Empresas colombianas e israelíes podrían retomar proyectos que quedaron paralizados durante la ruptura.
La decisión se inscribe en la postura que De la Espriella expuso durante su campaña, cuando propuso reorientar la política exterior hacia la atracción de inversión y la cooperación en seguridad con aliados estratégicos. En su discurso de posesión insistió en que Colombia volverá a tener una voz activa en los foros multilaterales.
La oposición y organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por el retiro de la demanda en la Corte Internacional de Justicia. Argumentan que el proceso buscaba esclarecer posibles violaciones al derecho internacional humanitario en el conflicto armado en Gaza.
Queda pendiente conocer los detalles del proceso de normalización, incluyendo el nombramiento de nuevos embajadores, la firma de acuerdos bilaterales y el restablecimiento de los mecanismos de cooperación militar y comercial que estaban vigentes antes de la ruptura de 2024.
