El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella contempla un recorte del 40% en el presupuesto destinado al deporte colombiano para la vigencia 2027, según reportó Infobae. La cifra supone una reducción significativa frente a los recursos que hoy se asignan al sector y se conoce en un momento sensible para el calendario competitivo nacional.
La decisión llega cuando los deportistas colombianos están en pleno ciclo clasificatorio a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Tras los resultados de París 2024, el país empezó a preparar la siguiente cita con una agenda de competencias internacionales, campamentos de altura y fogueos que requieren financiación estable para viáticos, entrenadores, fisioterapia y logística.
El Ministerio del Deporte es la entidad encargada de ejecutar los recursos y de transferirlos a las federaciones nacionales. A través del presupuesto nacional se financian programas como los apoyos a atletas de alto rendimiento, los Juegos Nacionales, los deportes de convocatoria internacional y los incentivos por medallas. Una caída del 40% obliga a reasignar prioridades o a recortar frentes completos.
Varios atletas consultados por medios deportivos han advertido que la preparación olímpica depende de continuidad y de campamentos en el exterior. Sin recursos para esos viajes y para el cuerpo técnico de apoyo, el margen para mejorar marcas y ranking internacional se reduce, según han expresado voceros del ciclo olímpico en distintas oportunidades.
Desde el Gobierno nacional aún no se ha detallado públicamente el desglose del recorte, es decir, qué programas específicos quedarán con menos dinero y cuáles se mantendrán. La información conocida hasta ahora proviene del reporte de Infobae y deja abierta la puerta a que el Ministerio del Deporte entregue explicaciones durante el trámite presupuestal en el Congreso.
Para las federaciones, el recorte implicaría apretar los calendarios, reducir viajes internacionales y, en algunos casos, asumir parte de los costos con patrocinios privados. Los deportes individuales, donde los gastos los asume directamente el atleta o su familia, serían los más golpeados frente a los colectivos, que cuentan con el soporte de los clubes.
El Congreso de la República tiene la última palabra sobre el Presupuesto General de la Nación. Durante el trámite legislativo, los representantes del sector deportivo y las comisiones económicas pueden proponer ajustes o mantener la cifra propuesta por el Ejecutivo. Mientras eso ocurre, el clima entre los atletas es de expectativa e incertidumbre.
En las próximas semanas se espera que el Ministerio del Deporte publique un pronunciamiento oficial y un desglose de la nueva asignación presupuestal. También se aguarda la reacción de organizaciones como el Comité Olímpico Colombiano, que agrupa a las federaciones y suele fijar posición sobre los recursos destinados al alto rendimiento.
