El presidente electo Abelardo de la Espriella planteó la posibilidad de que Barranquilla se convierta en una capital alterna de Colombia. El anuncio tuvo lugar el 22 de julio durante un encuentro con mandatarios regionales celebrado en Montería, según reportó El Tiempo.
A la propuesta respondió el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, con un breve mensaje en redes sociales. El Tiempo registró la reacción como un 'Gracias' dirigido al presidente electo, una expresión corta que fue interpretada como un primer pronunciamiento del burgomaestre sobre la idea.
La figura de capital alterna no es nueva en la discusión pública colombiana. En distintos momentos se ha planteado que ciudades distintas a Bogotá cumplan funciones administrativas o de sede temporal de entidades del Estado, con el fin de acercar el Gobierno a regiones apartadas del centro del país.
En la práctica, una capital alterna implica que, de manera temporal o rotativa, una ciudad distinta a Bogotá pueda albergar sedes de ministerios, entidades oficiales o eventos de Gobierno. Para que la propuesta se materialice se requiere un trámite ante el Congreso o decisiones administrativas del Ejecutivo, dependiendo del alcance que se le quiera dar.
La elección de Barranquilla como eventual sede alterna no es casual. La ciudad es una de las más pobladas del Caribe colombiano, concentra un sector industrial y portuario relevante sobre el río Magdalena y ha sido epicentro de inversiones en infraestructura en los últimos años.
Alejandro Char es una de las figuras políticas con mayor peso en la región Caribe. Su respaldo a la iniciativa resulta clave porque, sin el concurso de las autoridades locales, cualquier plan de relocalización de funciones enfrenta obstáculos logísticos y de coordinación.
Por ahora, la conversación se mantiene en el terreno de los gestos y las declaraciones. La respuesta de Char deja abierta la puerta al diálogo, pero no precisa plazos ni compromisos concretos sobre el papel que jugaría la alcaldía en una eventual sede alterna.
El contexto regional también pesa. El encuentro en Montería, en el departamento de Córdoba, sugiere que la nueva administración busca interlocutar de manera directa con los mandatarios locales del Caribe y del norte del país, zonas que suelen tener reclamos históricos sobre inversión y desconcentración.
Queda por ver si la idea se traduce en un proyecto formal ante el Legislativo o si se queda en el plano declarativo. El Tiempo seguirá el desarrollo de esta propuesta en los próximos días.
