El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, sostuvo un diálogo con el presidente electo Abelardo de la Espriella en el que el eje central fue la inseguridad que vive la ciudad. Así lo dio a conocer el propio mandatario local, quien calificó el tema como prioritario y anunció que se concretará una reunión entre ambos para tratar el asunto a fondo.
Char indicó, además, que el presidente electo le manifestó su interés en trabajar de la mano con la administración distrital en esta materia. El alcalde entregó el mensaje en un tono de expectativa, al señalar que con el Gobierno que comienza la capital del Atlántico dejará de sentirse sola frente a los retos que enfrenta.
Barranquilla es una de las ciudades más pobladas del Caribe colombiano y, por su condición de capital del Atlántico, concentra actividad económica, portuaria y cultural. La seguridad en las grandes ciudades colombianas ha sido durante los últimos años una de las demandas ciudadanas más reiteradas en encuestas y jornadas de rendición de cuentas de mandatarios locales.
El alcalde no entregó cifras ni detalles adicionales sobre los hechos específicos que motivaron la conversación. La postura conocida hasta ahora se limita a la intención declarada de sostener un encuentro presencial entre Char y De la Espriella para revisar el panorama y, eventualmente, definir líneas de trabajo conjuntas una vez el nuevo Gobierno asuma funciones.
En el plano institucional, los alcaldes son la primera línea de respuesta a los ciudadanos en materia de orden público, aunque la fuerza pública y la política criminal dependen del orden nacional. Por eso, estos acercamientos entre mandatarios locales y el presidente electo suelen interpretarse como un primer paso de articulación entre el Gobierno entrante y los territorios.
Char es uno de los nombres fuertes de la política barranquillera y ha estado al frente de la Alcaldía en distintos períodos. Su intervención pública en defensa de los intereses de la ciudad, y en particular del acompañamiento del Gobierno nacional, es una práctica habitual entre los líderes regionales que buscan respaldo para inversiones, programas y operativos de seguridad.
Sobre el contenido concreto de la reunión, el alcalde no reveló puntos de la agenda, nombres de funcionarios involucrados ni fechas tentativas. Tampoco se pronunció hasta ahora el equipo del presidente electo sobre los temas que se llevarán a la mesa ni sobre eventuales compromisos en materia de pie de fuerza, tecnología o presupuesto para la seguridad en el Atlántico.
Lo que queda en el corto plazo es la confirmación de la fecha y el lugar del encuentro, así como la divulgación de los acuerdos a los que lleguen. Sectores ciudadanos y gremios económicos de Barranquilla suelen estar atentos a este tipo de diálogos, porque de allí suelen derivarse anuncios sobre inversiones en tecnología, cámaras, iluminación y refuerzos de la policía.
Por ahora, la comunicación oficial se reduce a las declaraciones entregadas por el alcalde a Infobae. La expectativa es que el presidente electo se pronuncie también antes de su posesión para fijar la postura del nuevo Gobierno frente a la seguridad en las ciudades capitales, empezando por Barranquilla, uno de los distritos con mayor peso electoral del país.
